13.12.11

Trabajo infantil

En.este blog nos preocupa especialmente la infancia porque no puede defenderse de los ataques de los adultos. Ya hemos hablado de lo que cantan, de lo precario de sus alumbramientos, de sus adicciones, de gente que se juega la vida por ellos, de que muchos duermen en la calle, de que las mafias los hacen desaparecer,  de los que ayudan en casa, de casos como el de Padma Ruidas que con 14 denunció a su padre y madre porque querían casarla con un extraño, o Shakti Vahini obligada a prostituirse con 14.    Hoy hablaremos del trabajo infantil de mano del blog de Sylvie y Enoch una pareja que vive en India, acompañando a su hija que ha montado una panadería francesa, las fotos son suyas, y os he traducido algunos de los datos que aportan, del francés.
Hay niños que trabajan sistemáticamente cada día ayudando en el negocio familiar o en las tareas del hogar.    Es difícil criticar esto en familias que casi no tienen para comer, pero desde que en los colegios se hizo obligatorio dar una comida a los niños, cada vez más familias les dejan ir a la escuela (otra cosa es que el dinero de la comida se lo embolsen funcionarios en algunos casos).
Desde 2010 el cole es obligatorio y gratuito (teóricamente) de los 6 a los 14 años, desde 2006 está prohibido el trabajo infantil de menores de 14, pero mucha gente (mala) está por encima de la ley. También se obliga a una cuota del 25% de niños pobres del barrio en los coles privados, se estará aplicando o  ¿ habrá formas de saltarse la ley, como se ve por doquier ?
En India hay más de 1.200 millones de personas, más de 400 millones tienen menos de 16 años.  Se estima que 60 millones trabajan, de ellos 10 millones como siervos, ya hemos denunciado casos de esclavitud, familias que entregan a uno de sus hijos cuando no pueden alimentarlos a todos, a fábricas de incienso que les pagan 35 euros a cambio del menor, que se dedicará de sol a sol a pegar las hierbas en torno a una varilla de madera. ¿ Sabes de donde viene tu incienso ?
Estas niñas se encargan por unas monedas de encender las velas de las plegarias de los devotos en un templo de Kathmandú. Muchos niños son obligados a trabajar y aunque se lo toman como un juego, tienen miedo de que al llegar a casa su padre les pegue por no haber conseguido la cuota designada.

Esta niña fabrica cazos para servir el curry, las de abajo marionetas para turistas. ¿ Ayudamos comprando estos souvenirs, disfrutando del regateo, a perpetuar el trabajo infantil ? Me temo que sí, por eso hay que buscar en cada ciudad que visitemos cooperativas y ong's que en teoría nos proporcionan objetos hechos en condiciones justas, cada vez hay más y cada vez sus diseños son más chulos, pero hay que buscarlas y si nos llevan de sitio en sitio, el guía tiene concertadas ciertas tiendas donde recibe comisión, normalmente sus dueños son los más chanchulleros, los malos del barrio que imponen su ley, no hace falta mucho dinero.   Es mejor comprárselo directamente a la persona que lo ha elaborado para que disfrute ella del precio extra que pagamos los turis.
Niñas y niños son unos auténticos manitas, pero nunca disfrutan del fruto de su trabajo, va directamente  a sus padres si es que son remunerados.

1 comentario:

Neogeminis dijo...

Qué terrible esta realidad que les toca vivir!...hace falta esclarecer más sobre la explotación que hay detrás de lo que en apariencia es comercio lícito.-
Un abrazo