27.8.17

Kathmandú y la ayuda al desarrollo según Thomas Bell

Thomas Bell ha escrito uno de los libros más completos sobre Nepal, su historia, geografía, diversidad social, arte... Si hay que recomendar un libro para entender la complejidad de la sociedad nepalí, este es el mejor que conozco. Es más completo que "Forget Kathmandu" de la escritora Manjushree Thapa, que recomendaba hasta ahora.
(Thomas Bell, foto de su perfil de Facebook)

Thomas Bell es un periodista británico que al acabar la carrera decidió irse a Nepal, con 24 años. Y aquí se quedó. Durante más de una década ha ido acumulando conocimientos, historias, documentos y vivencias que intercala en el libro donde desfilan leyendas antiguas, las distintas sagas e imperios (Lichhavis, Malla, Rana, Shah), la invasión de Tibet, la relación tutelada con los británicos... Al llegar a la actualidad no tiene pelos en la lengua y denuncia la corrupción rampante de políticos, funcionarios, grandes ong's... la colaboración y financiación del gobierno británico de la sucia operación Mustang. Por mucho menos han echado a periodistas de Nepal.

Kathmandú eran 2 pueblitos en la ruta de la seda, donde las caravanas descansaban al bajar del Himalaya antes de tirar hacia Paquistán etc. La riqueza del comercio y la fértil agricultura del valle hizo crecer un pequeño imperio con una cultura propia (hindú, budista, animista) e idioma propio (newari). Intrigas de poder entre los hijos de un rey hizo que el poder se repartiera en 3 ciudades-estados peleadas (Kathmandú y las cercanas Bhaktapur y Lalitpu) que fueron conquistadas por un imperio más ducho en batallas llegado desde la no lejana Gorkha. Estos ampliaron el estado hacia los lados (Laddak y Sikkim, ahora en India), arriba la cordillera del Himalaya les defendía de los tibetanos y luego los chinos, abajo selvas infestadas de tigres y la malaria les tenía a salvo de los distintos marajás indios e incluso de los británicos.

Las castas altas tenían la cultura de la guerra y poco más. Vivían del trabajo de las castas bajas. La guerra y las intrigas de la corte definen la historia hasta la más reciente sublevación de los oprimidos que disparó la guerra civil de 1996-2006 que después de siglos acabó con el único estado hindú del mundo (y monarquía absoluta) que se ha convertido en una república federal todavía por asumir (se acaba de rechazar una enmienda a la constitución). Las castas altas siguen rigiendo el país y mediante gobiernos turnistas repartiéndose el pastel en Kathmandú, al resto del estado llegan migajas. Esto es lo que supuestamente se intentará cambiar cuando se formen los primeros parlamentos federales tras las votaciones del 26-11-2017.
(fotos merenguemilengue, Kathmandú 2017)

Que yo sepa el libro no está traducido. Os traduzco parte del capítulo 22 que hace referencia a la situación actual de dependencia de la ayuda internacional gubernamental y no gubernamental.

 "Es bien conocido en Kathmandú que son los trabajadores sociales (agentes del desarrollo) los que pillan cacho de los dineros de ayuda al desarrollo y no la población a la que supuestamente va dirigida la ayuda (para los que la ayuda supone un alivio temporal con poco impacto significativo en el conjunto de su vida).

Un ejemplo. Se corrió la voz que en un almacén del gobierno se estaba vendiendo un arroz buenísimo, redondo y sabroso, a buen precio. Compré un sacó y cuando llego a casa veo un sello "ayuda del pueblo japonés". Parece que algo tan rico no es digno de ser regalado a la gente que pasa hambre.

Si tienes la posibilidad, lo mejor es trabajar para alguna agencia de donaciones  (pública o privada), o montar una consultora para ellos, o fundar una ong o trabajar para una, y usar el dinero donado para echarle la chapa a la gente sobre la teoría de como mejorar su vida: lavarse las manos después de cagar, la sostenibilidad,lo que sea... si no eres quien da el mensaje, sino quien lo recibe, estás jodid@.

Cuando el rey de Nepal decidió abrirlo al mundo en 1951 ya se montó un laboratorio basado en el concepto americano del desarrollo comunitario que se llevó a cabo con proyectos de desarrollo de las aldeas (VDP). Nepal era una pizarra en blanco (los manuales de la época hablaban de "despertar" a la población rural para que decidieran mejorar sus vidas). El primer plan de actuación de 5 años se lanzó en 1956, 75% del presupuesto financiado por EEUU, India, China y Rusia. Al rebufo de este dinero los burócratas nepalís crecieron como la espuma. Se suponía que con estos planes Nepal florecería en los sesenta, saliendo de la pobreza. Pero en los '70 el mantra seguía siendo la "reducción de la pobreza", había que hacerlo -en el mundo entero- para reducir el crecimiento del comunismo. Debía haber "crecimiento con equidad" y "un acercamiento a las necesidades básicas" ahora los programas se llamaban proyectos integrados de desarrollo rural (IRDP). Estos proyectos consiguieron poco beneficios salvo para aquellos que se quedaron con gran parte del dinero. En los '80 seguían las ideas, cambiaban las palabras "empoderamiento de la comunidad", "participación". Los trabajadores de la industria del desarrollo pasaron a llamarse "agentes de cambio", trabajando en comunidades donde formaban "grupos de usuarios".

Los '80 y primeros `90 también trajeron el "ajuste estructural" que imponía en todo el globo el Banco Mundial y el FMI, para "crear riqueza" privatizando y liberalizando. Los beneficios chorrearían hacia abajo. Pero luego se vio que los beneficios se los quedaron los pocos de arriba y que la brecha con los pueblos se agrandó. La guerra fría acaba en 1990 y en Nepal nace el movimiento del pueblo por la democracia. Las agencias donantes que apoyaban la monarquía pasan a apoyar la llegada de la democracia. La USAID publicó en 1992 que para 2001 Nepal dejaría de ser uno de los países más pobres del planeta "gracias a los principios del mercado y el impulso privado".

Ya eran 32 donantes "gordos" (ONU, Unicef, UNESCO, agencias de ayuda al desarrollo de GB, EEUU etc...). El PIB crecía al 2% pero l@s pobres ahí seguían, cada vez eran más (su número se dobló entre 1997 y 1996). En 1996 escribía Kanak Dixit, periodista, para la agencia alemana de ayuda al desarrollo (que se negó a publicarlo):

"Los poderosos creen en la teoría del chorreo hacia abajo de sus ayudas. Es más posible que ocurra una revolución, y los poderosos se den cuenta un lustro después que el desarrollo tiene que currárselo el gobierno local".

Poco después estalló la guerra civil.

El siguiente paradigma de los donantes fue "el desarrollo humano", que se alejaba del neoliberalismo hacia la gestión local y la confianza en las comunidades. El décimo plan quinquenal se aprobó, proyectos de infraestructura, desarrollo del sector social, inclusión social y buena gobernanza. Se pusieron objetivos de crecimiento y reducción de la pobreza. De nuevo, y ya iban 5 décadas, no se cumplieron.

Eso sí, desde los 80 hubo un gran desarrollo en el número de ONG's (privadas, supuestamente sin ánimo de lucro y dedicadas al trabajo social). En los '90 eran miles de ONG (se dice que Nepal siendo el estado con más ONG's por número de habitantes, debería ser el más desarrollado). Las ONG's elaboraban informes, estudios, evaluaciones de proyectos, daban talleres y programas de concienciación, respeto de los derechos humanos... cualquier servicio que los donantes pedían. Las ONG's que atraían más dinero eran las que tenían personal que hablaba inglés (imprescindible para acceder a los donantes). Además usaban las palabras de moda en cada momento en el sector de la cooperación, que hacían sus proyectos más atractivos. Y encima hablaban nepalí, llegaban donde los guiris no podían. En Nepal se pensaba que su trabajo era "ordeñar" dólares.

A finales de los '90 la solución era "los objetivos del milenio" que se alcanzarían en 2015. Tras los atentados de las torres gemelas la mayoría de ayuda yanqui y británico se volcó en asesoramiento y material militar. Los enfrentamientos de la guerra civil pasaron a ser atentados terroristas y "Nepal podría convertirse en un nuevo Afganistán". A pesar de las presiones americanas, los intereses de India salieron ganando, gracias a la poca perspectiva del rey -que había accedido al trono cuando su sobrino mató a su hermano y se suicidó. La guerra acabó en 2006 y pronto se suprimió la monarquía. Marcharon los espías y asesores militares occidentales y llegaron los asesores en resolución de conflictos y expertos en mediación, especialistas en la paz post-conflictos. En 2008 los donantes "gordos", ahora llamados socios de desarrollo, ya eran 45. No entendían nada de la sociedad nepalí y la política, pero leían sus análisis y fórmulas como si fueran el horóscopo. Un policía me dijo: "Les pedimos que nos construyeran un pabellón deportivo. Tienen tanta pasta que dicen sí a todo lo que suene a compatible con "la paz".

Por supuesto que la ayuda internacional ha conseguido cosas desde 1951, como construir la mínima infraestructura de carreteras, teléfonos y presas que hay en Nepal. Una ligera mejora en educación y sanidad (aunque se sigue siendo de los últimos del planeta). La defensa de los derechos humanos en tiempos de guerra sucia. El paso de la guerra a la democracia sin rey se hizo gracias a la ONU que durante años financió los campamentos donde se alojaba el "ejército del pueblo" que luego se integró -una pequeña parte en el ejército contra el que había combatido. Aunque no estaba en las prioridades con el dinero de las donaciones se animó el consumo de la clase media y se urbanizó Kathmandú (vamos, los que pillaban cacho, legal (sueldo) o ilegal (mordida) se hicieron casazas y esto generó puestos de trabajo (malpagado y fuera de los proyectos oficiales). Sin los 1000 millones de dólares (aprox.) de ayuda oficial, la economía nepalí sufriría (los ingresos por turismo este 2017 se estiman en 580 millones). Pero de esos 1000 millones de $, muchos -no se sabe cuantos- se van en sueldazos, dietas y viajes de los expatriados y se quedan en sus cuentas fuera de Nepal.

Lo malo de la ayuda a Nepal es que ha gastado mucho en conseguir muy poco. Tras 60 años y miles de millones de dólares el estado sigue con carreteras de barro, puentes que se derrumban a los pocos meses de ser inaugurados, miles de personas que pierden la vida cada año en las previsibles lluvias del monzón, millones que viven sin agua corriente, ni luz, defecando en la calle o en medio del campo... Sólo hay 24 estados más pobres que Nepal en el mundo, y sólo uno -Afganistán- en Asia. L@s nepalís viven, de media, con 2 dólares al día.

Hay buenos proyectos y buena gente, pero el funcionamiento del sistema hace que la mayoría de esfuerzos sean inútiles. No hace falta ayuda extranjera para limpiar la mierda de los hospitales públicos. Los donantes debían darse cuenta y retirarse un día. O negarse a pagar las mordidas que se les exigen.

Lo primero que se ve claramente es que a los dirigentes del estado no les importa una mierda el desarrollo de Nepal. Los políticos se dedican descaradamente a quedarse con los recursos, a través de la venta de favores políticos, chanchullos de los burócratas, aprobación de ayudas inútiles, protección de carteles que pagan mordidas... Las empresas nacionales de electricidad o de aviación pierden millones desde hace años pero sus jefes se forran. Se consienten orfanatos que trafican con niñ@s que tienen padre y madre, hospitales operan sin licencia... Todos los días mueren personas en accidentes de autobuses que dirigen mafias. Los carteles del comercio a por mayor de frutas y verduras se hacen de oro, pagan cada ve menos a los agricultores mientras los precios en las tiendas no paran de subir... La gasolina se adultera, el agua "mineral" es del grifo. Los taxis funcionan sin taxímetro. Las carreteras nuevas duran unos pocos meses. Se pintan colegios viejos, pero el presupuesto era para levantar uno nuevo. Se paga dinero para el funcionamiento de colegios que no existen más que en papel. L@s profes de colegios públicos rurales solo van a trabajar un día al mes (el de la paga). Hasta un 80% del dinero de algunos proyectos va a parar a bolsillos privados. Sólo el 28% del alumnado que llega a clase 10 aprueba (el equivalente a la ESO en el estado español). El 72% acaba sin siquiera el título de primaria. Todo el mundo lo sabe, y no pasa nada. Las ONG's también, en sus papeles hablan de 0% de tolerancia a la corrupción, pero la realidad es otra.

Lo único que supera los mil millones de ayuda extranjera son los 4.8 mil millones que llegan en forma de remesas desde el extranjero de las y los nepalís que se migraron para conseguir trabajo (¡un 20 % de la población!). Un 56% de las familias tienen algún miembro en el extranjero. Es lo único que hace decrecer la desigualdad. Las remesas han hecho más para reducir la pobreza en Nepal en una década con su ayuda directa que la ayuda extranjera en 60 años. Y eso que las condiciones de trabajo fuera son pésimas. Cientos mueren cada año, miles de mujeres son violadas por sus patrones. Aparecen titulares en la prensa pero nadie echa cuentas. Y la perspectiva de obtener trabajo en Nepal es tan pequeña que la gente se sigue arriesgando. Las agencias de trabajo exigen comisiones millonarias, los funcionarios se llevan mordidas por hacerte el pasaporte y encima te tratan como escoria. Los magnates que aparecieron en los papeles de Panamá no son investigados. No hay una contabilidad en los ministerios. Hay 50 ministerios en 2017, cada uno cuesta cien mil euros anuales más dietas, comisiones y viajes y sueldos vitalicios. Los partidos se turnan para colocar a los suyos en puestos remunerados. El gobierno actual NC, CPN-M, RPP es una coalición equivalente a PP-Podemos-Fuerza Nueva (extrema derecha-exguerrilleros maoístas- fascistas nostálgicos de la dictadura).

Veo a los expertos en desarrollo como ciegos que juegan al billar sin ver como resultan sus jugadas. Un amigo que trabaja en el sector me dijo: "Es más bien una ignorancia tozuda, porque a pesar de las apariencias los expertos sólo conocen parte de cómo funcionan las cosas y lo que realmente pasa".

Un informe de 2000 del departamento británico para el desarrollo encontró que la ayuda extranjera sostenía los privilegios de la élite de Kathmandú. La mayoría de las investigaciones en el sector se hacen para las agencias donantes y se tunean para que los resultados coincidan con lo que las agencias quieren leer para soltar su pasta. Otro informe de la época señalaba que cuando los proyectos (y su dinero) se pone en marcha, el desequilibrio social de las castas aparece y las castas bajas hacen el trabajo duro y mal pagado, mientras que las castas altas mandan, no trabajan y cobran más.

Muchos millonarios engordan sus cuentas con dinero supuestamente dedicado al desarrollo. A los oficinistas de Kathmandú se la refanfinfla que haya trabajadores del campo en regimen de casi-esclavitud, eso sí, les molesta que corten una calle para denunciar su situación que nunca sale en los medios.

El contexto de la actividad de la sociedad civil es el problema de la desigualdad étnica, de las castas, de los que no están en política... Para los donantes la sociedad civil se resume en una pequeña élite que opera en Kathmandu y habla inglés.

Un oficial de una agencia internacional me dijo en 2011: "La corrupción es sistémica... En economía política las agencias donantes proveemos del espacio que necesitan los corruptos (políticos y funcionarios) para hacer lo que quieran. Los donantes hacen la vista gorda para tener la fiesta en paz (ellos siguen cobrando sus sueldazos mientras el programa siga adelante, si denuncian la corrupción el programa y su presupuesto se puede cancelar y se quedan sin curro). Este fiasco lleva 6 décadas y nadie lo para, cualquiera puede comprar un talonario de facturas y simular gastos ficticios. Se aprueban presupuestos, evaluaciones sobre el papel, pero sobre el terreno nadie comprueba que los resultados no son ciertos.

Desde el principio la industria de la cooperación ha contratado técnicos por poco tiempo, o personal expatriado que vive lejos del terreno, que se acude a reuniones con personal local que ya tuvo reuniones con sus predecesores en el puesto y los predecesores de estos. La rotación del personal, de jefes de delegación, de embajadores. Estos no saben que sus antecesores ya habían dado un par de millones bajo cuerda, supuestamente para acelerar las cosas, y vuelven a darlos. Pero si el dinero no consigue que las cosas se hagan ¿para qué dar más?

Los expatriados ganan mucho más que los locales y ocupan los puestos de dirigentes. No saben nada de Nepal pero conocen la teoría de microcréditos, mediación en conflictos... En su estancia en Nepal sólo tratan con gente que vive de la cooperación. Hay expertos que cobran 500 a 1500$ al día y vienen a Nepal en clase Bussiness pagada para explicar un power-point. Para evaluar los resultados de la agencia que le paga (¿cómo no va decir que son excelentes?)

Los incentivos sostienen este carrusel de dinero. Los ejecutivos y ejecutivos senior miden su éxito por su capacidad de manejar mayores presupuestos (independientemente de donde vaya el dinero). Si dejan de financiar proyectos (porque no funcionan o porque hay corrupción) sus presupuestos se encogen. Si el dinero no se gasta, el año siguiente no se recibirá la misma cantidad, y el gobierno de Nepal nunca consigue cumplir los plazos, así que a final del año fiscal hay que gastar rápido en lo que sea.

Aunque por todos los lados se habla de transparencia no hay auditorías. Ningún proyecto ha sido declarado fallido.

Los estudios con resultados comprometidos no se publican (un 50% aprox. los donantes gastan en ellos decenas de millones de dólares). La prensa nepalí (que tímidamente denuncia la corrupción local) prefiere no indagar en las donaciones. Las estructuras financieras fusionan docenas de agencias extranjeras con ministerios, con comités de usuarios en una cascada tan complicada que es difícil saber a donde va el dinero. Y así no se pueden atribuir responsabilidades. Los editores prefieren no meterse con los poderes fácticos y en Nepal las agencias donantes lo son (ONU,UNICEF, ACNUR...). La consigna es "no menearlo". Si un periodista levata alguna sospecha en un artículo, le preguntan ¿ya no quieres trabajar en Kathmandú? Se ve a las agencias donantes como las únicas que financian a la clase media o media alta. No hay más.

Escribí un artículo sobre la agencia de cooperación británica. Se había gastado 30.000 libras en renovar el palacete del director. Mi periódico no quería publicarla (el Telegraph). Les dije que la iba a publicar el Daily Mail y entonces accedieron. Es el artículo que más repercusión ha tenido de los que he escrito (en el Reino Unido). Un periódico nepalí iba a publicarlo pero los dueños lo prohibieron porque temían que iban a perder mucho dinero en publicidad de la agencia de cooperación británica.

Pero, la solución ¿no sería dar el dinero directamente a los pobres, en vez de gastarlo en intermediarios? Ellos saben cuales son sus prioridades, vivienda, sanidad, comida, educación... Pues pagar personal para hacer un listado de familias pobres se llevaría más dinero y quedaría poco o nada para repartir a l@s necesitad@s. De hecho hay tres agencias nepalís haciendo este trabajo a la vez, las tres cobran. L@s pobres ya veremos cuando.

La autocrítica en las agencias donantes se acepta mientras se hable en general, del sistema... pero si se habla de personas concretas no se acepta. La terminología de moda ahora es "resiliente al clima" y "respetuoso con el género".

La percepción es que todos los proyectos están tocados por la corrupción. Pero nadie lo admite en público. (En privado hay ONG's que admiten haber pagado un 50% extra de mordida, por obtener permisos para ejecutar sus proyectos). ¿Cuanto saben los guiris que trabajan en esto? Piensan que l@s nepalís exageran y ven corrupción en todos sitios. Otros lo tienen más claro, un diplomático me dijo en su embajada cada año había que echar a un cajero porque cobraba dinero extra por conceder los visados. Pero las agencias donantes nunca han echado a nadie, hablan de tolerancia cero pero no tienen mecanismos ni iniciativas para identificar y perseguir casos de corrupción. Nunca han encontrado uno, nunca han denunciado uno.

Las agencias de donación siguen existiendo, gracias a ellas mucha gente (expatriada y local) vive muy bien. Todo el mundo sabe que no sirven para nada, pero mucha gente depende de ellas. Y aquí no están incluidos l@s pobres".

Thomas Bell "Kathmandú". Penguin. 2016

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