2.4.16

Calcuta: muerte bajo los puentes

Si has caminado una noche por Calcuta habrás visto cantidad de personas durmiendo en sus calles, si vas en coche verás miles probablemente sean cientos de mil. En la época de lluvias duermen en las estaciones de tren -quien puede, pagando mordida a la policía- o en soportales y bajo sus carreteras elevadas. Si conseguir un puñado de arroz es difícil, un trozo de plástico para cobijarse es un lujo. Coches, taxis amarillos y buses destartalados escupen su humo sobre las cabezas de familias enteras que duermen sin inmutarse, son muchos años (y generaciones) de entrenamiento. Trabajar en el campo era duro pero vivir en la ciudad no es el paraíso soñado, es un infierno que te atrapa y deshumaniza. Hambre, ninguna oportunidad y enfermedades que te matan: malaria, tuberculosis, lepra, una simple diarrea... Ni siquiera l@s privilegiad@s ni l@s sufrid@s trabajador@s que sudan la gota a gorda pero tienen un trabajo, incluso una moto o un coche se libran.
(La prensa local de Calcuta destacaba las bondades del puente pero su lento progreso)

La pobreza no interesa, nunca llega a las portadas las decenas de miles de muertes anuales, siempre ha estado ahí y no da votos, así que el dinero común va a grandes proyectos de desarrollismo que traen más polución, desigualdad y corrupción. Hace 6 años, bajo el sempiterno gobierno comunista se aprobó la construcción de un excalectric para acceder más rápido a Howrah, el gran barrio dormitorio de Calcuta, desde el Norte y el aeropuerto - se tarda más en atravesar Calcuta que en llegar a ella desde Kathmandú, Bangkok o Bombay-. 300 millones de leuros el presupuesto inicial y en 18 meses el puente estaría dispuesto a acoger caravanas de coches, presumían l@s polític@s desde sus medios de comunicación. Se adjudicó en 2007 pero hasta 2009 no se movilizaron fondos. El puente roza ventanas de pisos y oficinas.

Han pasado casi 7 años, cayeron los comunistas tras 3 décadas durmiendo en el poder y el puente seguía a medias, ni siquiera se sabe donde aterrizará porque no se han podido comprar terrenos proyectados, pero se acercan las elecciones y había que cortar la cinta y tener portadas. La ferralla de los pilares que se pusieron al principio ya estaba oxidada, y la empresa que estaba tirando del proyecto no tenía experiencia en puentes -desde su sede en Hyderabad dicen que el accidente ha sido "un acto de dios". Total que el otro día se nos cae el viaducto encima del tráfico rodado. Los servicios de emergencias tardan horas en poder empezar a trabajar y ahí están piedra a piedra, retirando escombros bajo los que ya han aparecido 24 cadáveres pero se teme que serán más.


 Se está usando el accidente en clave electoral -que si los antes, que si los de ahora, que si el gobierno central- pero el problema es estructural, hace dos años cayó otro flyover, hace 8 se incendió un edificio en Park Street (la calle cara de Kolkata) y las imágenes del rescate recordaban a Pepe Gotera y Otilio. Este no ha sido un desastre natural ha sido creado por el ser humano, ¿aprenderemos? Estamos con las víctimas y sus familias.