9.6.15

Reconstruyendo Nepal: The DIrect Help Foundation

(fotos del facebook de TDHF salvo donde diga lo contrario)
Fue una de las primeras organizaciones que conocí en Nepal. Cuando vivía en Kathmandú éramos casi vecinas, el sucio río Bagmati nos separaba y también lo difícil de dar con una dirección, me costó encontrar la Kumari House donde trabaja la ong. No sólo en montañas perdidas, en Kathmandú también hay mucha gente que no tiene nada, las mujeres están indefensas y más cuando el sistema les da de lado. TDHF llevaba 20 años apoyándolas cuando llegó el terremoto.

Tras un día de tensa espera nos llegaron noticias a través de su página facebook:
"En Katmandú Kumari house ha resistido al terremoto. Niños y adultos de la casa están bien y refugiados en un campo de fútbol. Sólo tienen permiso para entrar en la casa a por alimentos y ropa."
(los chepangs)
Al día siguiente, 27 de abril, hablaban de problemas de agua potable y de montar un comedor popular para la gente del barrio.
... Los hospitales están colapsados. Sin electricidad, anoche Katmandú parecía una ciudad fantasma, empapada por la lluvia. La mayor parte del país se encuentra sin agua corriente ni electricidad, y con muchos problemas para comunicar por teléfono. Quienes habían conseguido tiendas de campaña, no siempre durmieron secos: el agua acabó por infiltrarse debido al temporal.  La gente tiene miedo de las numerosas réplicas después del terremoto del sábado. Nepal no es seguro... 
... pequeñas organizaciones sociales locales comentan: además de atender a sus niños y empleados, hacen lo que pueden para alimentar y dar cobijo a numerosos vecinos. El problema es que éstos no siempre acuden con intención de compartir sino sólo de recibir, y empiezan a ser una carga pesada. Temen que los niños empiecen a enfermar por estar a la intemperie y con ropa mojada. Muchos se están movilizando para conseguir fondos y suministros tales como linternas, pastillas purificadoras de agua, alimentos, etc. Muchos comercios han cerrado y no se puede comprar apenas nada.
Los depósitos de agua en los tejados necesitan ser desmontados. Debido a las grietas, tejados y azoteas corren peligro de hundirse. Por supuesto, sin electricidad no funcionan las bombas de agua. La gente recoge el agua de lluvia como puede.De muchos edificios agrietados se desploman paredes enteras. Por todas partes hay cristales rotos, placas solares dañadas, etc... Pero habrá que esperar bastante tiempo antes de poder iniciar las obras de reparación, y de conseguir cemento y otros materiales de construcción.
Por desgracia empiezan los robos y saqueos. Las ongs y fundaciones deben estar vigilantes, porque son las primeras en ser codiciadas por los ladrones: saben que hay alimentos y reservas en el interior de esos edificios de los extranjeros. A pesar de todos los pesares, estas organizaciones han tenido más suerte que el resto de la población. Sus edificios, como Kumari House, han aguantado las fuertes sacudidas, y nadie ha perecido en ellos..."
El 28 de abril:
La primera actuación prevista con las reservas de alimentos disponibles en Kumari House será preparar grandes cacerolas de Dhalbath (arroz y sopas de lentejas) en el patio de la casa. Toda la gente que lo necesite llevará su plato o cuenco de plástico, (o de hojas de árbol - lo que quiera y pueda), para llenarlo de arroz, verduras y lentejas.Los alimentos por ahora no son la primera preocupación: hay sacos de comida guardados, en previsión. Pero sí escaseará el agua: se está poniendo a precio de oro. Por lo tanto las primeras ayudas recibidas se destinarán al comedor abierto, para toda la gente del barrio y de los barrios cercanos...
y
Las noticias siguen llegando con cuentagotas desde Nepal. Las réplicas del terremoto del sábado pasado parecen terminar. Se pierde la cuenta de los muertos y heridos. En Katmandú, en los campamentos improvisados por todas partes para quienes perdieron sus casas, necesitan más tiendas, lonas, plásticos, medicinas, agua y comida. Quienes salvaron su hogar han empezado a regresar, y procuran ocupar las plantas inferiores.
En TDHF nos sentimos aliviados de saber ya a todos los niños y adultos de la Fundación a salvo en la recuperada Kumari House, la “Casa de las princesas”. A partir de ahora todo el equipo en Katmandú deberá adaptarse a las circunstancias y ver cómo aliviar a las gentes más necesitadas del barrio 18 y de los barrios vecinos que acudan a pedir ayuda. Cuando las comunicaciones sean más fluidas podrán enviar noticias y tal vez algunas fotografías. 
 
El gran apoyo que estamos recibiendo es de suma importancia en estos momentos. Gracias a todas las personas que estáis difundiendo la información con la cuenta corriente para los ingresos. Ante la imposibilidad de enviar materiales, las aportaciones económicas son vitales para ir reponiendo fondos y hacer frente a los múltiples pagos de víveres y bienes de primera necesidad. La escasez ha disparado los precios.
Como bien sabéis quienes lleváis tiempo vinculados a la Fundación, no tenemos gastos de estructura en España. No desperdiciamos ni un céntimo en sueldos, alquileres, suministros o publicidad. Por ello cada euro recaudado llega íntegro a Nepal, y Toni, Maya y su equipo –expertos en la vida nepalí en las condiciones más difíciles- saben sacar el mejor provecho a vuestras aportaciones.
A Toni, el fundador de la asociación, el terremoto le pilló en Barcelona -donde había vuelto por unos días después de 13 años de ausencia- cambió su billete y el 2 de mayo, ya desde Kathmandú escribía:
A la llegada a Kathmandu el pequeño aeropuerto parecía un hormiguero.. apenas nos podíamos mover porque los chinos estaban desembarcando ayuda humanitaria. después de dos horas salieron nuestras maletas...La primera sensación que recibí de las personas que estaban en el aeropuerto era de tristeza...Podía haber sido desesperación, nerviosismo, pero no, la genta estaba en calma pero la tristeza se podía palpar en la gente mayor.Al llegar a la casa los niños nos recibieron con mucha alegría y cada uno nos quería contar su versión de cómo estaban viviendo estos días en el barrio...Todos están bien... y dentro de unas horas, cuando salga el sol empezaremos a planificar las ayudas. Los colegios estarán cerrados unos días.
Y el 4 de mayo:
Rita salvó la vida milagrosamente, y nos los contaba esta mañana. Ella vivía en un 6º Piso cuando el edificio se derrumbó. 80 personas murieron y tres salvaron la vida. Otras estaban fuera como los niños de Bímala. Ella dice que cuando ocurrió el terremoto estaba en la terraza y al caer en su teléfono empezó a sonar una canción y por esto la pudieron sacar de los escombros. La llevaron al hospital y se está recuperando de las heridas y ha podio venir a la reunión para regresar al hospital por la tarde. Parece que en tres día le darán el alta y vendrá a vivir en Kumary House. Como que las escuelas estaban cerradas, su hijo Vijaya se encontraba en el pueblo y está bien... 
colapse
(Detrás de esta casa -la de Rita- vivía yo los findes en 2010)
 Plan inicial de trabajo de ayer.. hoy lo hemos ampliado.
Comité de mujeres en el barrio para conocer las necesidades de primera mano.
Las niñas mayores de la casa, están de vacaciones y saldrán a visitar casas del barrio para informarse de las necesidades que vayan sucediendo. Crear un pequeño centro de comunicaciones porque hay personas que han perdido el teléfono o no tienen saldo para llamar a sus parientes e informase de cómo están en los pueblos. Distribuir 8.000 litros de agua potable cada día. Acogerá más niños en la casa... estaremos a tope con la cocina y también a mujeres mayores que lo necesiten. Puesto de ayuda de enfermería primaria.. golpes, desmayos, partos, etc... Incluyendo, de ser necesario y posible, traslado urgente a hospitales en moto. Algunas personas habrán perdido cocina , mantas etc... reponerles lo básico. Distribución de alimentos y medicinas... Duchas y lavabos para el barrio. Actividades para los niños.
El 10 de mayo:
Bímala empezó hace un año y pico el programa de alfabetización para mujeres y poco a poco la fuimos conociendo y entablando amistad con ella porque colaboraba en todo y se sentía feliz de estar en este programa. El hecho es que al ser Dalit, una de las castas más bajas, durante toda su vida había sido excluida socialmente y en la casa se sentía de igual a igual con las otras mujeres y con nosotros. Estaba progresando.
El día 25 de Abril era sábado, y los niños se encontraban en el barrio ayudando a un amigo de la familia para hacer un cambio de habitación. No estaban lejos de la casa cuando a eso del 12 se sintió un estruendo y todo lo que tenían quedó enterrado en una montaña desescombros. Los niños se encontraron en la calle con lo puesto mientras Bímala estaba trabajando en la construcción.Este no es un caso aislado, porque hay muchas familias que están en la calle con lo poco que tienen y pudieron salvar. Otras están sin nada y todo esto ocurrió en un instante interminable, donde ni siquiera, nos dicen, se podía andar por la calle. Mucha gente estaba paralizada y llorando. Fueron momentos de desesperación porque no podían andar, todo temblaba y los edificios se derrumbaban .. caos y desorientación.Uno de los servicios que estamos dando y ampliaremos en los próximos días es acoger en la casa a niños y a mujeres que lo han perdido todo y no tienen dónde ir.Hemos estado moviendo camas, armarios y mesas, de manera a poder ganar espacios y acoger a catorce personas más que puedan dormir en la casa. Básicamente pueden ser gente mayor sin hogar y viudas con niños...Kathmandu ahora está medio desierta, pero en unos días llegará un sunami de personas sin nada procedentes de la montaña y de India. Muchos edificios no son habitables y dónde vivirán ? .. por suerte tenemos unos días por delante..Ahora cada minuto cuenta y ya hemos localizado las 14 camas que el Domingo serán instaladas. Ahora hay que encargar los colchones y aquí igual pinchamos porque los hacen los Indios y todos han salido para India. Tendremos 7 habitaciones y camas para 35 personas. Los niños duermen dos por cama. Ahora hay que organizarlo todo para que cuando lleguen puedan ser acogidos con todo lo básico.La primera familia en ser acogida ha sido la de Bímala, y como que nos ha pillado un poco a contrapelo estos días los niños han dormido en colchones en el suelo, lo cual sería una solución en caso de ser más en la casa, pero dado que pronto llega el monzón entonces hay mucha humedad y, si es posible, es mejor dormir en camas.El comedor se estira y se encoge en función de las necesidades y ya estamos organizándonos para lo que pueda venir durante los próximos meses ... Un tema que no teníamos previsto es que hará falta mucha ropa porque los que escaparon con vida no se llevaron ni los zapatos .. bueno, yo haría lo mismo ...

12 de mayo:
Kathmandú está medio desierta. Muchas personas están yendo a los pueblos para ayudar a sus familiares a reconstruir las casas de barro y piedra que han caído, o para salir de la ciudad, donde muchas casas medio aguantan pero están tan agrietadas que la policía no permite entrar por el peligro que representan.Nuestro trabajo en el barrio ya está bastante encaminado y tenemos la ventaja de que ahora hay menos personas y podemos practicar a menor escala. Luego, cuando regresen todas estas personas que han salido estaremos mejor preparados para atenderles en sus distintas necesidades.
Es tiempo de aprender cosas nuevas y las niñas mayores están muy contentas de poder aprender cosas que no les enseñan en la escuelas y ayudar en el barrio.
Anita, Nírmala y Rogina forman un buen equipo. Salen a primera hora de la mañana a recorrer el barrio para hablar con las personas, preguntarles cómo se encuentran, cuales son sus necesidades inmediatas e informarles de los servicios que estamos dando en el barrio.Regresan al medio día con sus libretas y anotaciones para que podamos actuar. Comentamos qué hacer y qué es mejor en cada situación. Rogina lleva un teléfono móvil por si hay alguna emergencia y las tres lucen estas camisetas amarillas de I love Kumari House que son muy visibles. Por la tarde, si no hay emergencias, salen para ir entregando los toldos , agua con minerales o medicamentos sencillos que no precisan receta médica.Si hay alguna emergencia se ponen inmediatamente en contacto con Anju que es jefa de enfermeras en el Hospital de Patán, y su esposo, Shantos, a golpe de moto la lleva donde las niñas hayan avisado. En estos casos y en Kathmandu, pensamos que las motos pueden hacer más que las ambulancias. Pueden desplazarse mejor por las estrechas calles de la ciudad y esquivar mejor las piedras.... las intervenciones han de ser muy rápidas porque el hospital de maternidad Thapatali ha sufrido desperfectos y el tiempo de asistencia ha de ser el mínimo. Dos horas para dar a luz y hay que regresar a casa...                                                                                          También se dedica tiempo a atender a los niños que están en las improvisadas carpas, y se les invita a venir a comer o a tener actividades en la casa. Aunque la mayoría de niños prefieren estar con sus padres y esto nos hace pensar en cambiar la estrategia. Mejorar la comodidad en las carpas, pedirles que hagan dibujos que recogeremos, etc. .. Estamos en ello porque hay varias opciones posibles. Quizás también que hagan trabajos escolares... ya veremos. Pero ahora lo importante es que tengan agua potable y alimentos.
Hay familias que prefieren dormir en carpas porque tienen pertenencias que pudieron salvar y si no les falta agua y comida se adaptan. También están esperando que la gente regrese porque dicen que habrá mucho trabajo de carga, construcción y reparación de casas y para ellos esto es muy importante, dado que este es su trabajo de siempre .
14 de mayo:
la noche pasada fue perfecta en Katmandú, tras las fuertes sacudidas y los nervios anteriores. Por fin han podido descansar después de varios días sin dormir. “Es increíble como el cuerpo es capaz de manejar el pánico y el sueño, y cuando no puedes más duermes de un tirón”, añade.Hoy el día es primaveral. Todo está tranquilo y soleado, con una brisa agradable. Y no hay señales de un nuevo terremoto. Mucha gente escapa de la capital. Se despiden de sus amigos del barrio. No saben si se volverán a ver. Los que se marchan lo hacen con buenos recuerdos, y los que se quedan les desean una nueva vida mejor que la actual.Los nepalís siempre han sido los maestros de la sonrisa y de la risa, dispuestos a la alegría incluso ahora, en medio de la tragedia que asola su país. ¡Cuánto tenemos que aprender de ellos! Las fotografías son de Jan Møller Hansen, un danés a quien el primer terremoto pilló en un monasterio budista en Nepal. Piensa publicarlas en un libro titulado “Images of Nepal”. Ya ha adelantado en su cuenta de Facebook que donará todos los beneficios de la venta a las personas más afectadas que ha conocido durante estos días y que aparecen en él. Sabe dónde viven y regresará a darles el dinero en mano.
(foto John Moller Hansen)
El 15 de mayo, tras cientos de réplicas hubo un 2º terremoto por encima de 7,3 grados:
El primer terremoto del 25 de Abril causó muchos destrozos en los edificios, especialmente en los más viejos y poco cuidados, y muchas muertes, porque nadie estaba preparado para un desastre tan violento.
Este segundo terremoto ha terminado de derrumbar edificios ya tocados, pero sobre todo ha hecho cambiar los sentimientos de las personas que vivían en Kathmandu. Ha hecho reflexionar sobre la vida, las esperanzas y las ilusiones de conseguir un futuro mejor en la ciudad. Para muchos es tiempo de regresar a sus pueblos, donde por lo menos encontrarán barro y piedras para construir sus nuevas casas y el trozo de tierra familiar donde nacerá de nuevo el maíz.
Mientras, los niños esperan en silencio qué decisiones tomarán sus padres. Amigos
de escuela y de barrio tendrán que despedirse.  Y los que estaban fuera, cuando regresen, si es que regresan, qué encontrarán ?
Mientras, Kumary House se vuelve en un refugio para los vecinos y en un centro de distribución de arroz, agua, camas y toldos, que es lo más necesario en estos momentos. Rogina lleva la lista de los más necesitados, pero en estos momentos resulta difícil decir que no. Incluso aparecen caras nuevas de personas que no conocíamos en el barrio pero que siempre habían estado aquí.
Se empieza a aglomerar gente en la puerta de la casa, porque quizás no hemos sabido explicar bien que nosotros no distribuimos lo que recibe el gobierno, no somos sus agentes, sino que somos una pequeña fundación orientada al progreso de niños y mujeres. Especialmente al progreso de mujeres viudas con niños pequeños.
Hay momentos en los que no se puede planificar. Hay que improvisar sobre la marcha y aquí no sirve la partitura. Cenamos en dos turnos. Ahora no tenemos electricidad. Amanece . Unas cuarenta personas entre niños y mujeres han dormido en Kumary House. Son las 6 de la mañana. Desayunamos. Ahora no necesitamos electricidad.
La gente sigue en la calle pensando qué hay que hacer. Muchos talleres están cerrados o ya no existen. Este mes no habrán salarios y hay que decidir qué hacer. No pueden estar demasiado tiempo en la calle bajo los toldos. Pronto llegará el Monzón.
Las esperas siempre se hacen largas, pero si además no sabes que estás esperando entonces mucho más.
Cerca del río hay muchas hormigas y mosquitos, y otros tipos de animales . No podemos estar siempre esperando porque así nunca pasa nada. Hay que reaccionar. De repente parece que muchos han pensado que la mejor opción es irse de la ciudad y es como si el aire lo fuese diciendo carpa por carpa. Pero no todos pueden irse, porque no todos tienen tierras, porque nunca las tuvieron o porque las vendieron para comprarse algo en Kathmandu. Hay que tomar alguna decisión.
Chandra Maya y Guita despiden a una amiga que sale para Ramechap. No hay tristeza, hay esperanza. La gente de los pueblos de Nepal saben perder porque en la vida han perdido muchas cosas, pero también saben empezar otra vez. A diferencia de otros países donde esperan que todo les sea dado, los nepalíes son gente trabajadora.
Volverán a construir sus casas, volverán a construir sus templos, y día a día, y con vuestra ayuda directa, volverán a construir su Nepal.

21 de mayo:
En Kathmandu ahora mucha gente tiene que dormir en la calle debajo de un toldo de plástico, porque las noticias informan de que han de venir más terremotos y no es seguro dormir dentro de casa.Además, muchas casas están en mal estado y con una sacudida un poco fuerte se vendrían abajo. Y por si fuese poco ya estamos en pre-monzón, y aunque este año apenas llueve, cuando llegue el Monzón entonces será otra cosa, y Kathmandu se convertirá en una toalla mojada.Estos toldos en Nepalí se llaman Pal ..Me gustaría que fuese la raíz de Palacio, pero no sé si es así. El tema está en que debajo de un toldo la gente se reúne, las familias, los amigos, los niños, y muchas personas vienen a pedirnos un Pal porque no saben dónde los distribuye el gobierno, pero lo que es seguro es que en el barrio 18 no han pasado ni a preguntar. Nos dicen que es toda una lección de indiferencia hacia sus gentes.Los periódicos coinciden en que “Lo más urgente es la distribución de toldos plásticos y tiendas de campaña porque hay miles de personas que siguen al raso".Dado que debajo de estas lonas se reúnen las familias y que Baithaka significa reunión,se nos ocurrió ponerle Efecto Baithaka a esta acción de compra y distribución de toldos.Un lugar donde las familias puedan reunirse y refugiarse de la intemperie.Pensamos que este es un buen primer paso, que la gente del barrio que lo necesite tenga un refugio donde poder soportar las lluvias mientras encuentran una habitación.Aunque esto de encontrar habitación ahora en Kathmandu es muy difícil porque hay muchas casas que no pueden ser habitadas y lo será mucho más, porque el gobierno ha dicho que en adelante, en Kathmandu, y por seguridad, solamente se podrán construir casas de dos pisos.Estos días una de las actividades del equipo de Kumary House es entregar estos PAL a las personas que los necesitan y ayudarles a instalarlos. Tenemos veinticuatro en el almacén y a medida que se entregan se van reponiendo. Suponemos que con 250 podremos cubrir.
La gente está muy agradecida cuando recibe uno de estos toldos llamados Pal. Nos hemos de dar prisa porque dentro de unos días todas las personas han de estar protegidas contra las lluvias.Muchas personas no saben cuando podrán regresar a sus casas y se preparan para vivir hasta el invierno en estas tiendas improvisadas en las plazas o en las aceras de la ciudad. En realidad nadie sabe qué ocurrirá. Algunos hablan de tres meses, otros demedio año y otros de mucho más.Pienso que es importante entender que cada etapa será distinta de la anterior y que nos tendremos que adaptar a las nuevas situaciones y a las necesidades que conlleven.Por ejemplo: Ahora hace buen tiempo, pero en dos semanas llegarán las lluvias y esto traerá nuevas situaciones tanto en la ciudad como en el campo. La lluvia (monzón )embarrará muchas calles y algunos edificios se desharán.Pero será agua, agua que hay que recoger y que servirá para lavar la ropa, ducharse y cocinar. Entonces podremos bajar la distribución de agua y emplear fondos en recipientes. Para entonces la etapa de la distribución de toldos ya estará terminada y estarán listos para canalizar el agua.Cada etapa traerá sus cosas buenas que tendremos que aprovechar y sus dificultades que tendremos que solucionar.
25 de mayo entrevista a Toni en el Periódico (descargar).

28 de mayo:
En la plaza del barrio, Bhurungkhel Chock hay acampadas entre 250 y 300 personas y la fundación aporta el Dal-bhat ( arroz con lentejas ) dos veces al día. Los desayunos y las meriendas los aportan la comunidad de vecinos. Rogina, Anita, Asmita, Nírmala y Gomma, forman el equipo de voluntarias que ayudan en la cocina de la plaza junto con otras mujeres y hombres que también ponen su tiempo para ayudar.
A las ocho de la mañana empieza el trabajo. Hay que pelar las patatas, las cebollas, las coliflores, los tomates, etc.. y cortar los vegetales para empezar a cocinar a las nueve y servir las comidas a las diez. Mañana y noche se come lo mismo, siempre Dal-bath que Ramro Cha ... que en nepali significa que Bueno está. !!
Esta parte norte del barrio se organiza perfectamente por turnos. Son familias que han sufrido desperfectos en las casas y no pueden entrar en los edificios para cocinar.
La mayoría de estas casas de la zona norte del barrio eran preciosas, de estilo Newari, hechas con mucha madera, tochos y barro, pero no han podido aguantar.
Nosotros vivimos en la zona sur, cerca del río. Allí las casas han aguantado más.  Los hombres ponen la fuerza cargando las ollas, los sacos y las cosas de más peso, y las mujeres hacen el trabajo más fino y se encargan más de la limpieza y de cocinar.


Aquí, quien quiera comer tiene que participar o no comerá. Puntualmente se organizan las filas. Los hombres, las mujeres y los niños, por familias y sin empujar. La gente está tranquila porque habrá comida para todos. Nirika hace de puente entre la Plaza y Kumari House, y si faltase algo, por ejemplo si faltase sal, avisaría inmediatamente. Andando estamos a diez minutos de la plaza,.. como mucho.
Ha pasado un mes desde que empezamos a dar comida en la plaza. Ahora hay menos
personas porque algunas familias se han ido al pueblo. Otras personas no saben qué
harán. Hay familias que proceden del sur de Nepal y allí no tienen nada.
El próximo 31 de Mayo empiezan las escuelas, pero los edificios aguantarán ? Si hay una réplica u otro pequeño terremoto, como hacer salir a más de mil niños corriendo, por una puerta por donde solamente pasan tres ?



Este año escolar será realmente complicado tanto para las escuelas como para los niños. Escuelas en mal estado, profesores que no regresarán, niños que se quedarán en los pueblos, cambios de uniformes y nuevas matrículas. Nuevos libros, nuevo método de enseñanza. Lo que sí está claro es que Nepal quiere regresar a la normalidad lo antes posible. La gente necesita trabajar para ingresar y
dicen que trabajo no faltará. Trabajo de construcción, de desescombro, pero ¿quién y cómo se pagará? Hay tantas preguntas en el aire...
Los toldos que ahora son de plástico azul irán desapareciendo de las calles para dar paso a un cielo azul de verdad. El cielo que siempre ha existido más allá de los toldos... el cielo de Nepal. Y ya no hará falta esconderse ni tener miedo, sino ponerse a trabajar porque pedir sin hacer nada es mendigar un alimento que la gente puede ganarse con dignidad. Hará falta mucho esfuerzo, sacrificio, voluntad, pero la gente de Nepal es gente muy fuerte y trabajadora. Especialmente sus mujeres. Adelante Nepal !! siempre adelante.
(foto John Moller Hansen)