15.11.14

Puro Puri para parar de Calcuta

Siempre que puedo (y me dejan) me escapo unos días de Calcuta para descansar y respirar aire puro. Desde 2000 me voy a Puri, su barrio de los pescadores es absolutamente tranquilo. Pasar la noche (10 horas en litera) en el tren siempre es divertido, este año perdí el billete y aún así nos dejaron viajar por ser guiris. Paseos por la playa, un viaje al centro (los alrededores del templo es como pasear por la India del siglo XIX), leer en el porche espantando mosquitos al atardecer, charlas en la habitación con una nueva amiga, ver algunos viejos amigos (la Banana Lady se me escapó esta vez), las subastas de pescado y la lucha contra el mar, los turistas bengalíes que poco a poco traen el progreso y acaban con las casas bajas de siempre, la mafia del ladrillo local, los viejos oficios que aún aguantan, la fruta y verdura recién cogida, pasar una hora manoseando libros mientras el librero duerme la siesta con el cuello tronchado en una silla -esperando a que se despierte para pedirle un descuento-, la sencillez de un mundo en el que las personas son más importantes que el dinero en donde el tiempo pasa despacio -parece parado-, los desayunos del sur recién hechos, las cervezas frescas del Z, agua de coco, dormir 10 horas y siestas de 4...

Os dejo fotos (casi 50) de la zona del templo, el hotel y el paseo montados en rickshaw:



(mechas de algodón para las lámparas de aceite y cocos para romper en el templo)
(esta mujer vendía cangrejos frescos pero no llegó a un acuerdo con el cocinero del hotel)
(Los alrededores del templo de Puri están ocupados por miles de puestos de recuerdos y cachibaches)






(turistas locales, los guiris éramos poquísimos)
(la tienda de marihuana del estado -es la plancha de madera con 2 agujeritos- en un palacete)
(los pestiños de los dioses, cuanto más moscas, más fresco)



(miles de comidas se preparan diariamente en las cocinas del templo, dice la leyenda que se cocinan 56 platos diferentes a diario, sobre un fuego que no se ha extinguido desde el siglo XI, en torres de 7 vasijas que se cocina primero la de arriba y nunca se han quemado en 400 años)
(Leña para el templo que es la principal economía de la ciudad, manejan grandes suma de dinero, oro y plata. Los curas del templo son empresarios que manejan la mafia inmobiliaria de la playa)


(La playa desde el hotel, el día que bajamos a la playa me dejé la cámara)

(La comida del sur es muy apreciada porque es vegetariana. Es difícil encontrar platos locales. Los idls son bollitos de arroz y lenteja blanca fermentados, cocidos al vapor y servidos con chatni de coco fresco y sambar sopa picante de tamarindo y verduras)

(Peregrinos, turistas religiosos)

(Los discapacitados mentales no tienen ayuda en India, además muchas familias les rechazan y echan de casa, en la calle sufren todo tipo de perrerías, vejaciones y pocas de ellas se libran de ser violadas)


(Sukho, el simpático cocinero del Z)

(El encargado duerme en recepción hasta eso de las 8, en agosto que es temporada bajísima)
(Moni, el camarero del Z)
(El hotel Z era un antiguo palacete de verano de un rajá, ahora pertenece a un hombre de negocios que sólo viene una vez al año. Aún así el hotel está cuidado y puesto al día cada año)


(Puri tiene un gran potencial, pero los edificios se van tirando y levantando hoteles plasticosos al gusto de la clase media india que prefiere lo nuevo y no valora los edificios históricos)
























1 comentario:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Cuánto dicen estas fotos!
=)