14.10.14

La falta de credibilidad de los Premio Nobel

Tras la concesión del Nobel de la Paz a un indio y una paquistaní, se suceden los comentarios y oponiones sobre el hecho. Ostraduciré algunas como este artículo de en el semanario indio Tehelka (con el que no tengo porqué coincidir):

Tongo ¿Por qué El Premio Nobel carece de credibilidad?
El premio refleja el etnocentrismo, el sesgo y la política del mundo occidental
Rakesh Krishnan Simha para Tehelka el 13 de octubre 2014

"Existe la leyenda urbana que los premios Nobel son justos e imparciales. La gente se lo cree como se cree en Santa Claus y el Ratoncito Pérez. Pero si miras los hechos objetivamente descubrirás que el Premio Nobel está viciado. He aquí una breve lista de personas (que nunca obtuvieron el premio) que incluso un juez ciego no podría haber pasado por alto: Mohandas Gandhi (rechazaba toda forma de violencia), Dmitri Mendeleev (el científico ruso famoso por la tabla periódica), Leo Tolstoy (tal vez el más grande novelista de todos los tiempos; rechazaba la violencia también), U Thant (jugó un papel clave en la desactivación de la crisis de los misiles de Cuba 1962) y Antón Chéjov (uno de los más grandes escritores del mundo).

A pesar de sus fracasos como líder político, Gandhi debería haber sido uno de los favoritos al premio de la paz. Muchas personas de origen británico que viven en diferentes partes del mundo deben su existencia a Gandhi porque impidió a los revolucionarios de la India llevar a cabo una masacre de sus antepasados ​​- cuando más de 400 millones de indios eran gobernados por sólo algo más de 100 mil de soldados burócratas y civiles británicos. A pesar de que los británicos cometían masacres en India, los noruegos - que anualmente conceden el Nobel de la Paz - no querían tenerla con Gran Bretaña por honrar a Gandhi.

Por el contrario, Noruega no tuvo problemas en adjudicar el premio de la paz a Henry Kissinger en 1973 Hay un lugar especial en el infierno para Kissinger, ex secretario de Estado norteamericano, que fue responsable de la utilización de armas químicas en Vietnam, Laos y Camboya y permitir la Operación Linebacker - las campañas masivas de bombardeo en Camboya. El escritor satírico estadounidense Tom Lehrer dijo que el premio "hace que la sátira política parezca obsoleta".

Kissinger era un delincuente en serie. Apenas dos años antes, había guiñado un ojo a la masacre por Pakistán de casi 3 millones de bengalíes, en su mayoría hindúes, en Pakistán Oriental o Bangladesh moderna. Había descrito a los indios como "bastardos" por poner fin al genocidio.

Los noruegos quedaron con el culo al aire cuando Le Duc Tho de Vietnam del Norte fue galardonado con el premio de forma conjunta, y se negó a aceptarlo diciendo que la paz en Vietnam fue una gran mentira. Kissinger no tuvo tales escrúpulos y aceptó el premio "con humildad".

Locuras presidenciales

Al dar el premio 2009 de la paz al presidente estadounidense Barack Obama mientras intensificaba la guerra en Afganistán, y en 2012 a la Unión Europea después de haber bombardeado y destruido Libia, los premios Nobel daban una aprobación tácita para la guerra. Fue casi orwelliano. Canal ruso RT comentó: "A veces los creadores de guerras permanentes obtienen el premio por una paz temporal.".

Obama no fue el primer presidente de Estados Unidos con una inclinación por la guerra que fue honrado por la Academia Nobel. Irwin Abrams escribe en el libro El Premio Nobel de la Paz y sus ganadores (1988) que Theodore Roosevelt "mostró su determinación de ver a los EE.UU. como un gran poder militar, principalmente en el Caribe, incluso en el año en que ganó el Nobel". Muchos periódicos estadounidenses calificaron el premio como "curioso", y el New York Times más tarde comentó que "una amplia sonrisa iluminó la faz de la tierra, cuando fue galardonado con el premio ... el ciudadano más belicoso de los EE.UU.".

El presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson fue galardonado con el Premio de la Paz en 1919 por su patrocinio de la Liga de las Naciones, precursora de las Naciones Unidas. Pero Wilson era un racista cuya administración causado estragos en las carreras funcionariales de miles de afroamericanos en la década de 1910, dice Eric Yellin, profesor asociado de Historia y Estudios Americanos en la Universidad de Richmond, Virginia.

"En 1912, y cuando Wilson llegó a la capital del país en marzo de 1913, trajo consigo una administración cargada de supremacistas blancos", Yellin escribe en la revista literaria on-line Berfrois. "Sus lugartenientes segregaron oficinas, hostigaron a los trabajadores negros y funcionarios negros fueron retirados de su nombramiento aunque llevaran décadas trabajando".

Fue Wilson quien introdujo la segregación en la función pública de Estados Unidos, que había favorecido la movilidad social de los negros americanos.

Otro personaje desagradante honrado por los noruegos fue Cordell Hull. El estadounidense, que recibió el Premio de la Paz en 1945 por su papel en el establecimiento de la ONU, fue directamente responsable de condenar a cientos de Judios en el Holocausto.

En lo que se conoce como la crisis de St Louis, en junio de 1939, Hull amenazó con retirar su apoyo al presidente de Estados Unidos Franklin Roosevelt cuando el buque SS St. Louis, que llevaba 950 judio/as que huían de la Alemania nazi, fue permitido atracar en un puerto americano. El lobby de Hull, y la derecha cristiana, aseguraron que a los Judios no se les permitiera entrar a los EE.UU., por lo que el buque tuvo que regresar a Europa, donde los alemanes asesinaron a más de una cuarta parte del pasaje en las cámaras de gas.

El año pasado, el premio de la paz podría haber ido fácilmente a Vladimir Putin. Mientras que los estadounidenses, sus aliados de la OTAN y los vasallos del Golfo habían querido bombardear Siria para devolverla a la Edad de Piedra, la intervención enérgica del presidente ruso evitó la guerra internacional en Oriente Próximo. Además de una terrible pérdida de vidas y la posibilidad muy real de que el mundo se sumergiera en un Armageddon árabe, la guerra también habría hundido la economía mundial en picado.

Se prefiere a europeos.

¿Alguna vez se preguntó por qué el famoso autor indio RK Narayan nunca recibió el Nobel? De acuerdo con el diario sueco Dagens Nyheter la Academia Nobel prefiere recoger autores europeos. "Desde 1995, el 85 por ciento de los ganadores han sido para europeos", dijo en un artículo de 2008. En los nueve años a partir de 1999, la Academia Nobel eligió siete ganadores europeos y sólo dos de fuera de Europa.

Los jueces del Nobel no están por encima de sobornos o corrupción. En 2008, Harald zur Hausen se llevó el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de que el VPH (virus del papiloma humano) causa el cáncer cervical. Pero mientras el sueco estrenaba gloria estaba siendo investigado por la policía. Se supo que AstraZeneca, una empresa farmacéutica con participaciones en vacunas contra el VPH, tenía estrechos vínculos con miembros clave del comité de selección. Investigaciones posteriores revelaron que AstraZeneca también patrocinaba el sitio web del Nobel.

Las causas de sesgo

Mientras que el etnocentrismo europeo es claro en los campos de la ciencia y la literatura, en el premio de la paz un factor decisivo es la inclinación geopolítica de Noruega. Como miembro de la OTAN, Noruega refleja prejuicios que son inevitables debido a los enredos del país en la alianza militar.

Francis Sejersted, presidente del Comité Nobel de Noruega en la década de los 90, dijo sin pelos en la lengua: "El Premio ... no es sólo por logros pasados ​​... El Comité también tiene en cuenta los posibles efectos positivos de su elección ... la concesión de un premio de la paz es, para decirlo sin rodeos, un acto político".

De hecho, en un raro momento de sinceridad, la Academia Nobel cuestiona su propia competencia: "¿Es un comité que está constituido sólo por los miembros de la clase política en una pequeña nación de Europa occidental realmente capaz de evaluar quien - en todo el mundo, en el año anterior - ha hecho más por la paz? ¿No es probable que sus decisiones estén marcadas por el etnocentrismo, o por algún tipo de sesgo ideológico? "

India ha sido siempre un objetivo del aparato de propaganda de Occidente. Al otorgar el premio conjuntamente a Kailash Satyarthi y Malala Yousafzai, el comité Nobel ha buscado igualar India y Pakistán una vez más. El mensaje es: no importa si llegáis a Marte, no sois mejores que los paquistaníes.

Sankrant Sanu escribe en Niti Central: "Tras el veredicto hay que saber si Kailash Satyarthi es un héroe fabricado por instituciones occidentales por sus propios intereses o un sencillo trabajador, sin pretensiones, de los derechos humanos. Dado el tipo de subvenciones que recibe ... y las relaciones con las organizaciones evangélicas como World Vision, debemos tomar a nuestro nuevo héroe con cuidado".

Impacto de los Nobel

¿Dar el premio de la paz a Malala cambiará Pakistán? Seguro - los talibanes paquistaníes han prometido más violencia. Presumiblemente llevarán a cabo más ataques contra mujeres y niña/os en edad escolar sólo para cabrear a Occidente.

En un detallado estudio titulado La falsa promesa del Premio Nobel de la Paz de la Universidad de Minnesota, el profesor Ronald Krebs dice que el premio de la paz más a menudo ha traído mano dura del Estado contra los disidentes y ha impedido, y no promovido, el fin de los conflictos.

Por ejemplo, la concesión del premio de la paz a la líder pro democracia Aung San Suu Kyi, a la activista por los derechos de la mujer Shirin Ebadi y al Dalai Lama sólo fortaleció una línea de mano dura en Myanmar, Irán y China, respectivamente. Trajo cero beneficios a los adjudicatarios o su causa.

El Dalai Lama fue galardonado con el premio en octubre de 1989, Krebs muestra lo que sucedió después: entre noviembre de 1989 y abril de 1990, los chinos ejecutaron 2.000 tibetanos, encerró incontables más y prohibió las procesiones religiosas e incluso la quema de incienso en el Tíbet.

Fue un mensaje claro de China a Occidente: no nos intimidáis, no os metáis con nosotros.

En el telón de fondo del cambio de poder de Occidente a Oriente, un nuevo conjunto de premios - tal vez un Premio BRICS - no sería una mala idea. India, China y Rusia deberían tomar la iniciativa mediante la prohibición a sus ciudadanos de aceptar unos Nobel sesgados que se centran en la promoción de la agenda occidental. Otros países no alineados con Occidente seguirán la iniciativa BRICS.

Claramente, es el momento de alejarse del Premio Nobel, que se apoya irónicamente sobre los cimientos de la guerra - el legado de Alfred Nobel, un magnate de las armas y el inventor de la dinamita.