12.2.13

Amenazan a una banda de rock de chicas de Cachemira

Interesantísima polémica, os traduzco y abajo os pongo un vídeo para que las veáis cantar:

Srinagar, India, 05 de febrero: La primera banda de rock formada sólo por chicas de la zona de Cachemira controlada por la India ha decidido disolverse después de sólo un concierto a causa de las amenazas recibidas en redes sociales y la amenaza del principal clérigo musulmán para que dejen de actuar.

El destino de la banda Pragaash (hazte amiga suya en facebook para apoyar) que significa "primera luz" en cachemiro, pone de relieve la tensión latente entre la modernidad y la tradición en Cachemira, de mayoría musulmana, donde un levantamiento armado contra el gobierno indio y una represión implacable por las fuerzas gubernamentales han matado a más de 68.000 personas desde 1989 . Los separatistas han criticado a la banda por lo su "caprichoso estilo occidental".

Adnan Mattoo, profesor de música y manager de las chicas del grupo de rock, dijo que las tres estudiantes de secundaria que forman Pragaash - Farah Deeba batería, la bajista Aneeqa Khalid y Noma Nazir cantante y guitarrista - no quieren hablar sobre su decisión de disolverse ni el porqué.

"Se sienten terriblemente asustadas y desean poner fin de inmediato a esta controversia de una vez por todas", dijo Mattoo este martes. "Primero las chicas decidieron dejar de actuar en directo por la campaña de odio e insultos hacia ellas en internet y querían concentrarse en hacer un álbum. Pero después de un edicto por un clérigo del gobierno, estas niñas prefieren decir adiós a la música."

Pragaash actuaron en público por primera vez en diciembre en Srinagar, la capital de la Cachemira india. Quedaron en tercer lugar en la "Battle of the Bands" concurso de grupos de rock organizado por una fuerza paramilitar india como parte de una campaña para ganarse los corazones y las mentes de la gente de la zona (NDT: en Cachemira la población es musulmana, los pocos hindúes son funcionarios o militares que imponen que la zona cumpla las leyes indias).

Poco después del concurso, las páginas de Cachemira en los sitios de redes sociales como Facebook eran objeto de acalorados debates sobre la banda. Algunos cuestionaron si la actuación fue adecuada en la sociedad dominada por los musulmanes en Cachemira y otros plantearon cuestiones más amplias sobre el enfoque islámico de la música y el papel de la mujer en la sociedad.

Muchos comentaristas apoyaron a los jóvenes, pero otros eran abusivos, llamándolas "putas" y "zorras" y pidiendo para ellas y sus familias la expulsión ​​de la región.

La polémica se profundizó sábado después de que Omar Abdullah, el presidente electo del gobierno cachemiro, prometiera una investigación policial sobre las amenazas y escribió en Twitter que "los adolescentes con talento no debe ser silenciados por un puñado de idiotas".

La banda de rock formada por chicas se convirtió en una herramienta política para todas las partes en el conflicto.

Mufti Bashiruddin Ahmad, clérigo nombrado por el Estado de Cachemira, emitió una fatwa ordenando a las chicas a "poner fin a estas actividades y a no ser influenciadas por el apoyo de líderes políticos".

La principal alianza separatista de Cachemira, la Conferencia de Todos los Partidos Hurriyat, ha criticado a Abdullah por "apoyar selectivamente la libertad de expresión" y dijo que el concierto de la banda fue "un paso hacia la desviación de las jóvenes hacia la occidentalización".

Sin embargo, la alianza se distanció del edicto del clérigo y niega que las niñas estén amenazadas. "Los medios indios están inflando un pequeño problema con el propósito de difamar la lucha por la libertad de Cachemira", dijo la alianza.

Los expertos dicen que para la mayoría de las personas en Cachemira, ni las mujeres artistas ni la música son el problema. "Se convierten en un problema cuando se utilizan para subvertir la realidad política dominante", dijo Wasim Bhat, un sociólogo de Cachemira.

Cachemira tiene una larga tradición de poesía y música, y ha dado emblemáticas cantantes, incluyendo Raj Begum, Mehra Kailash, Naseem Begum y Azad Shamima, la esposa del ministro de Salud de la India, Ghulam Nabi Azad.

La herencia cultural empezó a ser atacada cuando milicianos musulmanes armados iniciaron su campaña hace dos décadas para obtener la independencia de Cachemira de la India o su fusión con Paquistán.

Los rebeldes ordenaron el cierre de cines y tiendas de licores, llamándolos "no islámicos", y vehículos de agresión cultural de la India. El ejército de la India respondió a la insurrección con una represión que incluyó la tortura, el secuestro, la extorsión y el asesinato.

La violencia armada ha disminuido en los últimos años, los conciertos musicales y obras de teatro han vuelto a surgir, pero algunas de las prohibiciones que surgieron durante el conflicto se mantienen.

Ya en 1996, un grupo de cuatro chicas rompieron una convención centenaria al comenzar a aprender la música sufí, un género de música clásica persa adoptada en Cachemira tras la visita de santos sufíes persas a la región.La escuela de música con el nombre del legendario maestro Ustad Ghulam Mohammed Sufiyana Qaleenbaf comenzó a enseñar a chicas a la vez que las armas rugían en todos los rincones de la región. "A pesar del malestar sin precedentes, recibí el apoyo de todos los que se acercaron a conocer mi iniciativa", dijo Sheik Mohammed Yaqoob, nieto de Qaleenbaf.

Bhat, el sociólogo, cuenta que nadie se opuso a esta iniciativa "tal vez porque se mantuvieron dentro de la tradición de no oponerse a las realidad política. La tensión entre modernidad y tradición se encuentra en todas las sociedades. Pero en el contexto de conflicto en Cachemira se politiza intencionadamente", dijo.

Mattoo, el manager del grupo, no oculta su enfado:"Lo sé, tengo 8 años de experiencia y fácilmente habríamos dejado a un lado los insultos por internet", dijo Mattoo. "Pero nos ha fallado el mufti (clérigo con cierto poder nombrado por el gobierno), que nos invitó a olvidar nuestra música y declaró que la banda está en contra de la religión".

Siguiendo órdenes políticas, la policía ha localizado y denunciado a varios de los autores de los insultos a las chicas.