22.9.12

Las gentes de Bhaktapur

Bhaktapur fue capital de un imperio, sus edificios medievales resultan tan deslumbrantes exóticos que en casi todos los artículos, reseñas y entradas de blog, no se habla de sus gentes. Es como si fueran personajes cartón piedra que forman parte de un decorado, el toque humano en una fotografía. Pero no, además del turismo que deja dinero fácil a unos pocos, 60.000 habitantes hacen su vida cotidiana trabajan, estudian, observan, sufren y ríen y somos nosotras, las turistas, el fondo de su decorado, gente extraña con dinero que viene y se va rápido, buscando nuevos encuadres para mostrar a sus amigos cuando vuelvan a su país, más o menos lejano.
Este hombre transporta Juju Dhau el yogur dulce que es especialidad gastronómica local. 


Mujeres tejiendo gorros y calcetines de lana, que compran los turistas regateando. A ellas les pagan poco.

Tejiendo una red para pescar en el río.

Esperando para cortarse el pelo. En un cobertizo público, cuando llueve, se llena de gente.

Comprando potes, los collares rojos y verdes que usan las mujeres casadas.

La plaza de los alfareros, hartos de que hagamos fotos y no compremos.

Reparando un tejado de un cobertizo comunitario. La teja se sujeta con barro.

Fregando en una fuente, en la calle.

En los ratos libres del trabajo de casa, se fabrica para fuera. Esterillas.

Esta señora fabricaba escobas sin mango, pelando cada palillo antes de atarlos.

Transportando a hombros, hay muchas lesiones de espalda y cuello.

Un hombre que vive en la calle, pero la gente le ayuda, no le faltaba de ná.

Taller de thangkas, valiosísimos cuadros que explican el universo budista.

Hilando algodón.

Mucha gente no tiene agua en casa.

Ciertas artesanías subsisten gracias a los turistas.

Carretes de hilo para volar cometas, alto, muy alto...

Uno de los estanques del pueblo.

Esperando clientes de buena mañana.

Aquí no usan pañuelos. Dos mujeres con el traje newarí.

Vendedoras en la plaza, sólo a 1ª hora, luego abren las tiendas de turistas y se tienen que ir.

El mundo femenino siempre separado del masculino.

Puesto de láminas, marcos y espejos (que reflejan estampas cotidianas).

Esto es un chulo, la cocina de carbón típica nepalí.

Estos chicos cambiaban el metal y chatarra de las mujeres por cebollas, kilo por kilo.

El típico cableado público, atrás se secan ajos, maíz y ropa.

Jagat cold store, tienda de refrescos con nevera.

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