23.3.12

La vuelta al mundo en tartana

En la columna de la izquierda tengo varios blogroll con enlaces para seguir a la gente que está viajando por India y Nepal, o las historias de indias y nepaliscas (normalmente en inglés) y algún7a aventurer@ que dando la vuelta al mundo ha pasado por estos países.  La pena es que muchas veces te enteras de la existencia de un blog cuando la persona ya ha terminado del viaje (cuando una empieza con un blog las arañas de google casi no lo detectan o lo ponen al final de sus interminables listas). Desde que no vivo en Asia tengo que recurrir a otras personas que viven la realidad indo-nepalí (preferentemente bloggers anónimos, a veces periodistas), yo vivo una ensoñación permanente, pensando lo que estará pasando en los lugares que viví, a las gentes que conocí, ahora que el calor empieza a apretar. 

Los Zapp en la cámara de María Llompart
Acaba de pasar por Hampi (estado de KArnataka) una familia argentina, los Zapp, que lleva 10 años viajando por el mundo a lomos de un coche de época que podemos describir como una tartana en el siglo xxi. Han tenido 4 hija-os durante la ruta y se financian con las acuarelas de la madre, Candela, y el libro que han escrito de sus aventuras -llevan 50.000 ejemplares.   María -trabajadora de RDT, la organización que creó Vicente Ferrer en India- los ha conocido in situ y nos lo cuenta así en su blog (escribe en menorquín y es un placer traduciros esta versión tan chula del catalán, ya os traduje su visión de la India espiritual):

Viajan todos juntos, en un coche de época que los hace de casa y han convertido la vida en una aventura, en un juego y un aprendizaje constante. Son una familia feliz, sencilla y práctica con un estilo de vida nómada. Tras conocer a Herman, a Candela y sus maravillosos 4 hijos no tengo dudas: si luchas, tus sueños se hacen realidad.Conocí a Herman mientras cenaba y estaba escribiendo. Se sentó cerca de mí y me dijo con una sonrisa y un acento argentino:

-¿Escribés?

-Yo también escribo, sobre viajes y sueños.

Y así empezamos una agradable conversación que me permitió ir descubriendo, poco a poco, un hombre tierno, sabio y encantador y una historia familiar fascinante con un modelo de vida admirable.Herman y Candela son pareja desde que eran adolescentes y se conocen desde la infancia. Los dos tenían un sueño de vida: viajar por el mundo y crear una familia. Y un día decidieron hacer realidad este sueño dejando todo lo que tenían en Argentina. Los dos comenzaron una aventura hace 12 años.De Argentina a Alaska cruzando las tres Américas fue la primera parte de este sueño. La segunda es la que viven ahora viajando por Asia. Después les espera África y Europa. Empezaron solos, pero ahora ya son 6. Tienen tres hijos y una hija preciosa que es como una princesita, Pamela, y cada hijo ha nacido en un país del mundo diferente, uno en Canadá, otro en Australia ... Como diría Aritz: QUÉ MARAVILLA! Y la vida que llevan la financia el mismo libro que han escrito y donde explican su fantástica historia: Atrapa tu sueño. También publicado en versión inglesa Spark your dream. Cuando llegue a Menorca, me lo compro volando!

La madre habla en argentino a los hijos, el padre, en inglés. Así que, desde pequeños, ya saben dos lenguas imprescindibles para ir por el mundo. Ninguno de ellos habrá ido nunca a una escuela, no crecen mirando la tele, no tienen móvil ni ordenador. Y ni falta que les hace! Están conectados a la mejor escuela de la vida: la realidad del mundo tal y como es. Cada día es una aventura, cada país un mundo para descubrir. Se adaptan a todo, a diferentes culturas, olores, comidas, clima, ropa .... y enternece ver cómo han aprendido a cuidarse entre ellos, cómo se aman. Son amigos y hermanos. Los ves y te transmiten algo muy especial: no están contaminados por las estructuras sociales, son libres, felices y viven un sueño de vida junto con sus padres, los mejores compañeros de viaje. De hecho, no conocen otra manera de vivir.

Herman me dijo: "lo que transmites a tus hijos con tu actitud es lo que de verdad ven, no lo que decís con palabras. Mis hijos crecen con unos padres motivados con la vida, ilusionados con lo que hacemos, nuestro sueño de vida. No les transmitimos estrés ni nada malo sino apoyo, y crecimiento emocional. Viajando aprenden mucho de la vida. En un país ven que su caja de juguetes no es nada en comparación con lo que tienen otros niños. Aquí, en India, ven que lo que tienen es mucho. Y no hace falta que las des muchas explicaciones. Lo ven ".Los hijos aprenden desde pequeños que todo cambia, que nada es estático, que el hogar son ellos, que no necesitan una casa, tienen muchas y todas son diferentes. El sentido de la propiedad no tiene sentido ni valor para ellos. La madre me dijo: "son los mejores años de nuestra vida. No tenemos nada y lo tenemos todo a la vez, la familia, que es lo más IMPORTANTE ".
He tenido la suerte de cruzarme con ellos en Hampi, de poder conocer y comprobar, una vez más, que vivir y ser feliz es muy sencillo. Antes de despedirme y ver cómo se alejaban con su coche fantástico, le conté a  Hernán que después de la familia del Road 111, ellos son la segunda familia que me he encontrado en India con un proyecto de vida alternativo fabuloso que me ha hecho pensar en cómo me gustaría crear una familia así. Y Hernán con una sonrisa y haciéndome un guiño me dijo: "la tercera que encuentres será la tuya".
Los cuatro miniZapp con amiguitos de Laos
Con peregrinas tibetanas
Los Zapp todavía no han escrito en su página sobre su estancia en India, pero es que no todo va a ser bloggear. Saludos, el viaje indo-nepalisco continua en el milengue.

2 comentarios:

Neogeminis dijo...

Mi primera referencia de esta singular familia me vene hace unos pocos años, cuando con sólo tres hijos estaban haciendo realidad su sueño de recorrer América desde nuestro sur hasta Alaska. Se ve que luego de esa increíble experiencia decidieron seguir su ruta recorriendo el mundo, esta vez por India y Nepal y de paso, tuvieron otra hija!jejejee

Hay que reconocer que no cualquiera sería capaz de llevar adelante semejante desafío, pese a lo que se pudiera pensar en cuanto a los riesgos que implica semejante odisea.


Te dejo un abrazo.

ka dijo...

me alegra saber que los conoces, un abrazo, Neo