23.9.11

Pequeñas revoluciones, grandes caminos

Mientras nuestros amigos de viajamundeando siguen pedaleando por el Tíbet (vienen desde Mongolia) para llegar a la escuelita de los campos de arroz (en el prehimalaya nepalí), desde esta nos llegan noticias esperanzadoras.

El efecto de la llegada de una pequeña asociación como Amigos de Tara a la zona, empieza a notarse por su trabajo bien hecho.  Se le está dando la oportunidad a la gente para que cambie de vida, para que rompa con el sistema injusto y machista que impera en la sociedad nepalí.  Sin imponer nada simplemente se les ha contado a las gentes del lugar que otro mundo es posible y que trabajando en positivo puede funcionar.
Con mucha paciencia se ha conseguido que una familia deje a su nuera trabajar fuera de casa y que no la utilicen como empleada doméstica 20 horas al día. Y que ella decida cuando quiere ser madre, y que pueda dar a luz en mejores condiciones que parieron a su sobri (foto de arriba).  Aquí se sigue teniendo a la prole dentro de casa de barro y madera, bajo una bombilla de 20w, con un cubo de agua y un enchufe para tener el móvil recargado por si se complica la cosa.Las matronas son mujeres mayores que han aprendido por la necesidad de ayudarse unas a otras. Las cabras mientras, entran y salen como todos los días.
También se ha formado una pareja entre 2 personas de diferente casta (cosa que en Kathmandú es raro pero en los pueblos es una marcianada) y no es que el corazón no entienda de castas sino que las parejas no tienen donde ir porque aquí se vive en casa de los padres y abuelos (del chico), y los sueldos no dan para independizarse aunque trabajen ambos.  Y si no haces lo que te dice tu familia te descuelgas del sistema y nadie te habla.
También se ve al alumnado más fuerte y espabilado cada vez, y en el pueblo les tienen envidia porque ya reconocen que están mejor preparados que en los colegios públicos donde los profes se escaquean descaradamente.
Las reticencias en el pueblo sobre las nuevas formas de los guiris para llevar el cole van cesando, porque ya han visto que la cosa funciona.
Y sobre todo empieza a formarse un equipo local de profesionales bien formados que mejor gestionarán los problemas de la comunidad
ya uqe conocen la realidad desde dentro y se les están dando las herramientas para ofrecer una educación en contenidos y como personas solidarias, dinámicas y abiertas al futuro.
Al anochecer la gente se recoge en sus casas, cena y puede estar en la cama a las 8, aunque a las mujeres siempre les quedan pequeños trabajos domésticos antes de apagar la lumbre. El atardecer es un buen momento para charlar una vez que has dado la comida al ganado y si no te toca preparar la cena.

En la actitud de las gentes se nota su casta, o la casta marca la actitud.  Las personas de castas bajas suelen ser más retraídas, huidizas, poco comunicativas.  Las de casta alta más chulescas.  Esto hizo que mucha gente se agarrase a la revolución maoísta para cambiar un sistema que lleva milenios funcionando.  Lástima que los líderes políticos no hayan sabido estar a la altura y una vez en el poder han caído en errores similares a los que denunciaban.

Nuestra vecina de mayor edad, que no se pierde ni una reunión, bajo los corazones con los que los niños y niñas indican su asistencia al cole. A los que no han venido se les echa de menos. Para los niños que viven en casas solitarias desperdigadas en varios kilómetros entre montañas y bancales para cultivar arroz, venir al cole es una fiesta porque es el lugar de encuentro y juego con el resto de amigos.
Las mujeres no tienen acceso a información sexual y siguen siendo vistas como mano de obra barata para las familias. Cuando una pareja cuarentona empieza a cansarse del trabajo del día a día casan a su hijo mayor para que la nueva mujer que entra en la familia haga el trabajo.  Y cumpla con su deber de traer nietos (mejor que nietas) al mundo.
Los políticos nepalís siguen sin ponerse de acuerdo para escribir una constitución que le dé estabilidad al país y así atraer turismo e inversiones (supuestamente buenas).

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