6.7.11

Gandhi, los años africanos.

Hoy os voy a hablar de un libro que no he leído "great soul. mahatma gandhi and his struggle with india" de Joseph Lelyveld, una crítica me ha parecido lo suficientemente interesante como para traducirósla (también se puede escuchar en inglés desde el enlace) porque nos habla de un período bastante desconocido en la figura del padre de la India (desde este blog hemos intentado siempre dar una visión equilibrada de este icono resaltando luces y sombras).

(Gandhi en 1906 aprox.)
Todas conocemos (aunque sea por la peli) la lucha contra los british (las huelgas de hambre, marchas etc que Gandhi no inventó pero aplicó contra el enemigo adecuado y que le dio una publicidad que hasta entonces no habían recibido en occidente técnicas como la satyagraha, ahimsa...). También que estudió derecho en Ingland y que aprendió a usar traje y corbata (así acabó, en dothi y bastón) y que llegó a probar la carne como confesó en sus (espartanas) memorias. Pero entre medias el jovencito privilegiado se convirtió en un líder de masas que aprendió a tratar con políticos y muchedumbres y esto ocurrió en sudáfrica. Allí cogió tablas el mahatma.

En 1893 un rico comerciante indio y musulmán contrata en Durban (sudáfrica) a un recién licenciado abogado de 23 años para que defienda sus intereses. Por entonces Mohandas Karamchand Gandhi está más interesado en dietas y religión que en política. Se anunciaba como agente de la Esoteric Christian Union y de la London vegetarian society. Allí vio la realidad de las condiciones de trabajo y comprendió lo injusto del sistema de castas que parecía intocable en su país (y que todavía permea el imaginario colectivo y preside todas las relaciones sociales).

Desde la distancia suafricana Gandhi pensó que lo que le daría el swaraj, autogobierno a India, sería. la unión de hindús y musulmanes -los ingleses favorecían a la minoría musulmana para dividir al pueblo indio; la renuncia a la violencia; la autosuficiencia alimentaria de las más de 650.000 aldeas, renunciando a comprar los caros productos y tejidos britis; y el fin de la intocabilidad (hoy en 2011, aunque hay presidentes de estado intocables como Mayawati -o Lalu Prasad antes- nadie se olvida de su (no) casta. Aunque Gandhi decía que con la independencia llegaría la igualdad esto fue sólo sobre el papel.

Gandhi volvió a su país en 1915 e hizo muchos enemigos, los hindús que no entendían su defensa de los musulmanes, los musulmanes que desconfiaban de su apoyo, los ingleses que alucinaban con el charlatán en dodotis, compañeros de partido occidentalizados que le veían como un cutre marciano... Pero su mayor antagonista fue Ambedkar el líder de los intocables que consiguió que se convirtiesen en masa al budismo y que pensaba que los quería utilizar para llegar al poder. Ni siquiera le gustaba que Gandhi les llamase harijans (hijos de dios), él prefería dálits (del sánscrito oprimidos, rotos).

Rutinariamente se celebra su cumple (el 2 de octubre es fiesta nacional y empiezan las rebajas) y se le llama el padre de la nación. Pero los odios entre moros y hindis continuan, el anhelo de una vida simple y asexuada se olvidó hace mucho, todavía muchos dálits son viendo como inferiores y estos siguen prefiriendo a Ambedkar como su líder natural.

Su idea revolucionaria de que las personas estaban por encima de su profunda religiosidad todavía no ha conseguido triunfar... quizá sea cuestión de liberarse de las religiones.

2 comentarios:

Neogeminis dijo...

Por lo que cuentas, parecerí que Ghandi tiene más fama y mejor "tarjeta de presentación" fuera de la India que dentro. No me sorprende, siempre que el merchandising se entromete, la persona a la que alude se convierte en personaje!
Muy interesante el post.
Abrazos.

Ángel Iván dijo...

Nadie es profeta en su tierra por lo que parece.
No me gustan las imposiciones religiosas, el que tenga que vivir la fe de otros cuando yo no tengo ninguna y me importa un pepino como vivan ellos su fe pero a "ellos" si les importa como la viva yo, en fin que me levanté hoy como candidato perfecto a la pira inquisitorial.