21.8.09

revolucion popular

Para que funcione debe ser a pequeños pasos, sostenibles. Así inventó Mohammed Yunnus el Grameen Bank, el banco de los pobres, que ha cambiado la vida a siete millones de personas en Bangladesh y otros tantos en el resto del mundo. Uno de sus muchos trabajadores, Noresh, ahora colabora con amigos de Tara y está instalando el sistema en el barrio entre las madres del alumnado. Así se consigue mejorar la estabilidad del entorno del niño, la autoestima de las mujeres y se rompe con el círculo vicioso de la pobreza que nunca tiene un acceso a una cantidad suficiente para empezar un pequeño negocio u lo que sea. El dinero se concede a grupos de mínimo cinco mujeres. Si una falla las otras deben pagar su parte con lo que el compromiso es grande y se forman grupos de gente que funciona (hasta ahora no han fallado en el pago de las cuotas, más que en un caso por fallecimiento del marido y las compis cubrieron hasta que se retomó el negocio).
El negocio debe ser rentable (unos pocos se tiran patrás). No debe haber adicciones en la familia, los niños deben estar escolarizados y no se puede practicar la dote de las mujeres al casarse (ni trabajo, ni matrimonio infantil). Durante una semana se explica el sistema a las mujeres en casa de una de ellas que hace de jefa de grupo y su casa se convierte en el centro de reuniones durante las 45 semanas en que se devuelve el crédito (al interés habitual de mercado del 12.5 %. El interés estatal hipotecario, para comparar, acaba de bajar del 9,5 al 9 %, la inflacción varía del 7 al 10%).

En las reuniones se trabajan además 12 puntos de valores universales que nos dan una idea de como funciona la comunidad en negativo:

-Mandar a los hijos al cole, siempre. Asistir a las reuniones, y aplicar las recomendaciones de los profes.
-Abstenerse de usar violencia (física o verbal) en la familia y en el barrio y resolver los conflictos con amor, respeto y compasión.
-Tener la casa limpia y los niños aseados.
-Mantener la familia sana. Beber agua potable u hervida. Comer bien y si caemos malos ir al médico.
-Luchar contra las adicciones y no hacerse el loncha.
-No pagar dote ni casar a los hijos en la adolescencia.
-Trabajar por mantener nuestras familias y no tomar préstamos en el barrio (donde el interés va del 30 al 50%).
-No caer en el cotilleo, superstición u odio comunal (religioso) o de casta. Luchar juntos contra la explotación.
-Mantener la disciplina en el centro y optimizar las ganancias de nuestros negocios.
-Ayudar a cualquier compañera que lo necesite o esté en peligro y realizar cualquier trabajo social que se necesite.
-Extender y asegurar el reconocimiento de los derechos de la mujer.
-No trabajaremos ni emplearemos a nadie por debajo del salario mínimo (0,90€/día)



Los negocios rentables en el barrio incluyen (ver fotos):
Una vaca de la que se vende la leche y se monta un chirin de té y cukis.
Una maquinita de matar marcianos en los 80.
Compra de ropa de segunda mano al peso y venta al detalle en las aceras.
Coger barro de la puerta de tu casa (menudo boquete) y hacer vasitos de usar y tirar.
Planchar usando la estufa de carbón donde cocinas.
Una tien de desatascadores de tuberías, cometas, chulas (cocinas de carbón), huchas, cuerdas...
Ultramarinos.
Un bicitaxi (riska) pal marido.

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