Flautas y flautines

(El patio de la prision)
Hoy me he duchado con agua templada, calentando agua en la olla express... La ocasión merecía la pena, tenía que coger el tren de las 8 para ir a un concierto a las 9... de la mañana. Atravieso un gran jardín con un lago donde un inglés practicaba remo. Llego a y cuarto y han empezado puntuales. ¡Sorpresón! El primer concierto lo da el Lute.
-Pero, ¿qué haces tú aquí? tocando la rudra veena, además.
-Pues, sí, mira como me cunde. Deja que estoy currando.
-Sordi.
A pesar que el sonido se acoplaba (con un sólo instrumento, dos grandes calabazas unidas por un mastil lleno de cuerdas metálicas), y que no son sonidos fáciles, me resultó delicioso. Empieza lento, cansino y poco a poco te va adentrando en un océano de energía y ganas de vivir... Bailaría sin parar, pero aquí no se lleva y eso que el inspirador de todo esto bailaba de mano de una estatua de la diosa Kali...El auditorio de la Ramakristo tiene el aire acondicionado (signo de opulencia) "on". El escenario presidido por un poster del fundador Vivekananda con su frase "Arise!" (levantaros, lo diría por la mitad de la gente que no paraba de hablar) "Awake!" (despertad, para la otra mitad, que dormitaba) "And stop not till the goal is reached" (Bengala es el estado más furbolero de India, bueno, y Goa). Un tercio de los asientos no se ocuparon, pero las entradas estaban "sold out".Luego actua un chulo y egocéntrico artista vocal, sin duende ni fado. Sale en la tele.El presentador (en inglés, solo) se dispone a presentar al artistazo que cierra el concierto (a las 12, cuando tenía que terminar), que siempre viene para celebrar el cumple de Vivanaconda -ostrich, entonces no tengo clas, me temo- el venerable, serio y majestuoso Hariprasad Chaurasia -sin duda el mejor soplador de flauta karnática, bansuri, del mundo y quizá de la historia- en agosto del 97 me quedé sin entrada para verle en Delhi.
No estuvo muy inspirado y dio un concierto ligerito y sin enjundia, juguetón, con un violinista que sobraba, un gran tablista... Una raga de hora y cuarto y otra, cortita, de regalo, con un flautín. Vuelvo a casa con catarro y,de nuevo, sin clase. Pero esto merece una entrada a parte.

Comentaris