26.5.15

Tara School Nepal reabre tras el terremoto

(Tara School Nepal recién pintado en noviembre 2010, lo mejor l@s alumn@s)
Un donante extranjero vuelve a financiar la escuelita de los campos de arroz en la que trabajé, me alegro por la chiquillería a pesar de la historia que os voy a contar:

El colegio se construyó con el dinero de un donante suizo que conoció a alguien del pueblo en Kathmandú. Luego descubrí que el donante era un orondo belga pelirrojo que responde al curioso nombre de Rin Rin, pero eso es lo de menos. Rin Rin mandaba dinero todos los años al Samiti que gestionaba el colegio.
(Escuela pública en Madanpur 2009, ni un sólo profe trabajando)
El comité es un grupo de padres y madres que representa a la comunidad. Pero sólo en teoría, porque está copada por la casta alta, los ricos y poderosos del pueblo. Los pobres están marginados. El comité matriculaba a sus hij@s y sobrin@s. L@s pobres tenían que ir a la escuela pública, que además de no ser gratuita está muy descuidada y su calidad es ínfima.
(Tara School mayo 2015)

Hay 2 escuelas públicas en el pueblo, una arriba junto a la carretera que llega a Kathmandú y otra abajo junto al río que hay que atravesar para ir a Nuwakot, Battar, Bidur o Trishuli. Muchos días veía al alumnado sólo o con una profe sola para todas las edades.

Rin Rin colaboró unos diez años en los que sólo visitó una vez el colegio que financiaba. No sabía que se hacía con el dinero que recogía en Europa. Parece que tampoco nadie le pedía explicaciones de para qué se usaba su dinero. Hasta que un día el director del colegio desapareció con el dinero para todo el curso, unas 80.000 rupias nepalís de la época y se piró a un país del Golfo Pérsico. Rin Rin dejó de mandar dinero,claro, y el colegio se quedó bajo mínimos. Empezó a cobrar una pequeña mensualidad y sólo dos profesores trabajaban malpagados.

(el tablón de anuncios ya no se usa)
Los años de Rin  Rin coincidieron con la guerra civil en Nepal, al menos un miembro del comité fue raptado por la guerrilla. Tras 2 semanas de cautiverio negoció un rescate de 20.000 rupias, de 100.000 que le pedían al principio. Lo curioso es que viendo el percal el tipo se había apuntado al partido maoísta antes, pero no coló, era y es un terrateniente. Por cierto son su mujer y cuñadas las que trabajan sus tierras, pero no ven un duro. Además hacen todos los trabajos en casa, son las primeras en levantarse (a las 4 am) y las últimas en acostarse.

Tras 2 años el colegio fue retomado por una pequeñita ong española "Amigos de Tara" con experiencia en educación primaria en un barrio desfavorecido a las afueras de Calcuta. El comité se frotó las manos pensando que todo sería igual que antes, pero no. La ong tuvo una presencia permanente en el colegio, controlando cada rupia que se gastaba, la contratación y formación del profesorado, la matrícula de niñ@s de castas oprimidas... se montó una cocina y se repartían 200 comidas a medio día. La casta no aceptó los cambios al principio, gritaban a los profes mientras daban clase y rompieron parte del muro del cole una noche... En ningún momento fueron colaboradores pedían y pedían: libros gratis, uniformes, el arreglo del tanque de agua comunitario (sin poner un duro, ni un minuto de trabajo), pensaban que el dinero llovería del cielo sin poner nada de su parte, como antes. Había niñ@s que tardaban hora y media en llegar al cole, pero venían encantad@s, era su lugar preferido del pueblo para encontrarse con sus amig@s y pasárselo bien con l@s profes. En sus casas tod@s ayudan a cultivar el campo, traer agua, cuidar los animales...

También había problemas religioso-culturales. Cuatro o cinco niños (de 180) que no comían porque la cocinera era "de casta baja". La jefa de estudios no era respetada por ser mujer... Una directora era rechazada por no ser del pueblo... Algunos niños atrancaban los aseos...

(la huella del terremoto)
Pero con mucha paciencia y mano izquierda se consiguió una relativa aceptación y un gran equipo docente que cambió los tradicionales métodos repetitivos y punitivos por un aprendizaje divertido y afectivo. Sólo nos faltó que aprendieran inglés pero es que en la montaña no le veían mucha utilidad y se les hacía cuesta arriba...

En el colegio se refugió, con su bebé, una profesora que era explotada por sus suegros. Estos le dejaron vivir en el colegio a cambio de entregarles su sueldo íntegro. Ya sus padres la casaron con un desconocido (guapísimo por cierto) con 20 años, avisándole con sólo 15 días. También se refugió una pareja de profes. Era la primera vez en la historia del pueblo que se casaban 2 personas de diferente casta, él de casta alta. Ella era de casta media y su familia tuvo que darla de lado para no ser rechazada por la comunidad la familia entera. Con el tiempo se ha relajado la cosa. Pero fue un shock en el pueblo. Se había conseguido romper algunos esquemas, simplemente dando ejemplo, sin despreciar la cultura local pero mostrando que otro mundo es posible. En 2011 unos amigos (viajamundeando.com) llegaron pedaleando a Tara School desde Mongolia, uno de los momentos más emocionantes en Madanpur, nadie se esperaba lo que estaba a punto de suceder.

Tras cuatro años, con la explosión del saqueo de Españistán por el poder político-financiero, la ong tuvo que dejar el cole por falta de financiación y centrarse en su proyecto de Calcuta, mucho más asentado. El Samiti retomó la gestión de la escuela y cobra 1000 rupias mensuales, sólo 82 de los 180 alumn@s pudieron quedarse en esas condiciones (unos 8€). Se suprimieron los menús escolares y la cocina y habitaciones se cerraron a cal y canto (ahora derruidos por el terremoto). Los enseres del colegio fueron robados por gente del pueblo.
(bailando en agosto 2014,los dibujos llevan 4 años pegados a las paredes)
Estuve visitando el colegio el pasado agosto (2014). Me pareció medio vacío y más sucio. Pero quedaba el espíritu, las paredes estaban llenas de los carteles y dibujos que hicimos juntas (peace and love por doquier). Hay seis profesoras un profe y una bedel (Goma, antes cocinera). Sólo Rojina una de las profesoras estuvo en la época anterior y se notaba. Me llevó de clase en clase y estuvimos cantando y bailando sin parar, el resto de profes casi ni se atrevía a hablar como cuando llegamos al pueblo.  Alrededor de Tara School, en Dandakateri, hay 6 casas, 6 familias vecinas con las que pasábamos grandes ratos antes y después de trabajar, se convirtieron en nuestros mejores amig@s, para ver el atardecer juntas, jugar al pillapilla, cuidar a las cabras o espantar a los monos cuando venían a robarnos los mangos. Lo de ordeñar a la búfala lo dejaré para otra vida.
(Namrata, nuestra vecina favorita, se ha vuelto tímida, ¡con lo loca que estaba!)
Pasé la noche con una familia que me invitó arroz y lentejas¡cómo no! la madre comió solamente las sobras que el padre había dejado en el plato. Suficiente comida era, pero desde fuera se ve humillante. A la mañana siguiente la subida a la carretera me llevó dos horas y 48 de agujetas, antes me lo hacía cada finde tranquilamente. La gente me saludaba sonriendo mientras trabajaba la tierra, ya me conocían desde hace 6 años.
(Subiendo a la carretera de Kathmandú me cruzaba con alumnos madrugadores)

Según efe la ONU dice:

"En materia educativa, 1 millón de niños y adolescentes no podrán volver a las clases cuando se reabran los centros educativos el próximo domingo (que no es día festivo en Nepal). El terremoto ha dejado 30.000 aulas destruidas y 15.000 dañadas, aunque en este último caso con posibilidad de ser reparadas".
Suerte, sabiduría y paciencia para el nuevo donante, espero verle en agosto 2015 cuando vaya.