8.8.13

Desde Nepal

Una noche entera tirada en el suelo del aeroputo de Catar me deja baldá. (Por cierto bastante cutre -compañía y aeropuerto- comparado con volar con Emirates). En el avión me trago un clásico noventero de Bollywood "Dilwale Dulhaniya Le Jaengue" acertado retrato de una generación que se debatía y se debate entre lo individual y lo que la sociedad impone. Es ella (Kajol, bien templá) quien le pide a él (Sha Rukh Khan, oh, payaseando y poniendo cara de guapo, poca faena de actor) que le rapte y vivan su amor, y él aunque se muere por ella, le dice que sólo se iría con ella con el permiso de su padre (y futuro suegro). No es peli para cinéfilos (como casi todo Bollywood) pero sí una buena introducción a la comedia romántica, para quien quiera desentrañar la maraña de pelis que India nos ofrece. Hay un cine en Bombay que sigue echándola cada día desde el momento de su estreno, más de quince años atrás... Luego vi "Oh my god" peli reciente que vapulea a toda la farsa e intereses que hay en torno de la religión (hindú, en este caso). Made in India pero crítica y deliciosamente divertida.

Por fin llegamos a destino, se abren las puertas del bus de la terminal y nadie quiere salir primero, así de indecisos son los nepalís. Se despliega ante mí Kathmandú, la fácil para el turista, paso en un pliqui el control (32 euros un mes de visado nepalisco), y pillo rupias antes de salir porque al contrario de otros aeropuertos no te timan con el cambio de moneda, en un año la rupia se ha devaluado más del 25% así que compensa con creces el 12% de inflacción. La historia es que las cosas pequeñas de cada día, como un té han subido un 100% en 3 años, lo digo pensando en la gente que cobra 25-40 euros al mes, que es mucha. Paso la nube de taxistas agresivos y ya a la salida del parking pillo a un taxista tímido. Comenzamos a hablar y sonríe sin parar... Kathmandú la sonriente. Lo de España le lleva al fútbol pero yo le hablo de lo mal que están las calles. Me dice que el dinero se lo quedan los peces gordos. Cogemos una calle de barro sin farolas para acortar y ¡ zasca ! nos atrapan los pezqueñines. Control de poli, vamos sin cinturón y por dirección prohibida. Kathmandú la corrupta. La mordida (khana = comida, le llaman) comienza en 500 rupias, el chaval se excusa con sumisión, pero hasta que no salgo y el poli no ve que el pasajero es extranjero, no nos deja salir. Aquí no hay señales de tráfico, no sé como, pero se sabe que calle en teoría es de una sola dirección. En las principales, en vez de señal se pone un poli para indicar que está prohibido, pero los listos se ponen unos metros dentro y hay que untarles para que no  te pongan una multa. Llego a la zona de hotelitos  tranquilos, el Tellow house lleno como siempre. El personal me recuerda, y cambiamos bromas, eso de vivir en una casa en el barrio del templo de los monos me hizo alejarme 3 años de este barrio. Me recomiendan el Nirvana, pero me voy a donde Bimal, el hotel está cerrado por obras (aprovechando la temporada baja de lluvias) pero me dejan una de las pocas habitaciones que no han derribado. Es extraño, estar solo y poder asomarse a todas las habitas, llenas de cascotes, parece Bosnia. Los albañiles deben ser de muy lejos porque son tan tímidos que ni saludan. Bimal lucha con una caja de plástico polvorienta y unos cables deshilachados. Parece que el free wifi que ofrece el cartel, aquí va a costar días en volver. Y más viendo que Bimal sigue enganchado a las timbas de cartas en el patio trasero y ya ni abre su facebook. Mira, así me dedico a otras cosas y dejo internet por un mes.
Suelto la mochila y salgo.
Tormenta de relámpagos, pero el monzón no se ceba.
Kathamandú huele a especias salteadas con cebolleta, en el momento de cenar, miles de cocineros sofríen hierbas y semillas para dar sabor a las verduras. Kathmanú y sus perjúmenes. Imposible negarle este placer a mis pupilas.
Mi restaurante preferido está cerrado
-¡has llegado tarde!
-¿tarde? las 8 y media de un viernes, ¿perdona? pues sí
 Al lado, en una dhaba (típico restaurante de carretera del norte de India) un tipo aplasta bolas de masa con la mano y las pega a las paredes de una tinaja llena de brasas ¡ tandoori roti ! me los pido con alubias pintas, cremositas pero pican poco, pido picante (achar) también puedo con él, sigo en forma parece. Kathmandú la sabrosa. El sitio, como era de esperar, está lleno de indios, buscavidas que cenan sopa y yogur, un yogur del de verdad acidito y cremoso, nada que ver con las tarrinas industriales de plástico que nos venden allá. Duermo mucho, salgo a desayunar un té con porras (bueno, algo muy parecido, más crujiente que se llama siel roti,hecho con harina y sémola de arroz) duermo, como algo, duermo, ceno ¡bingo! mangos, duermo. Por fin ya tengo el contador a cero.
Desayuno nepalí, huevo duro, garbanzos salteados y porras de arroz. Sólo falta el té.
Hari, el camarero mayor del Yellow me cuenta que es difícil llegar a fin de mes, ahora que tiene dos hijos. Todo sube menos los sueldos, Kathmandú la desigual. El que fuera jardín del Yellow está abandonado, piden una millonada por su alquiler. Kathmandú la avariciosa.
En una librería de segunda mano, compro un libro de Manjushree Thapa, escritora nepalí con mucho mundo, "Seasons of flight" es una acertada mirada interior a lo que es ser nepalí fuera de Nepal. Muy recomendable. Me he conseguido otros 2 suyos.

Nepal es un extraño país donde se escucha por doquier música folklórica, sus jotas y sus seguidillas. Los turistas son seres extraños que sonríen y te saludan diciendo: "Saludo a lo divino que hay en ti", los nepalís se han adapatado y en los lugares turísticos pinchan gregoriano (el equivalente de aquí, los mantras). Además los guiris no paran de dar las gracias y aquí no se estila (dhanyabad se reserva para los dioses y sus representantes en la tierra, los políticos corruptos), así que cuando le dices thank you a alguien este te responde thank you, te da las gracias por darle las gracias.

Este viaje a Nepal (mi noveno o décimo, ya) trae dos misterios principales. Saber que es eso de que los maoístas quieren juntarse a los monárquicos (¡ extrema izquierda y derecha juntos ! ¿qué está pasando? ¿estamos locos? bueno, sí, pero ¿tanto?) y saber cómo va la escuelita de los campos de arroz donde trabajé, ahora que la ong ha devuelto su gestión a la comunidad.

Pero lo primero que se resuelve es un misterio olvidado. En 2010, cuando vivía por aquí, os hablé de Aubrey Sacco, una chica de 23 años que había desaparecido en el parque nacional de Langtang, al norte de mi escuela. Y que su familia estaba haciendo todo lo posible por investigar lo sucedido. Tres años después, han detenido de repente a 5 tipejos (que trabajaban con turistas), que han confesado que al verla sola la siguieron, la mataron, se quedaron con su cámara y dinero y tiraron al río su cadáver, que nunca ha aparecido. Esto es poquísimo frecuente, se puede viajar a solas por Nepal, pero mejor conocer gente y compartir tramos de viaje y la noche de Katmandú (que puede ser muy canalla).

¿ Qué más ? Las tristes noticias de siempre, negligencias médicas, accidentes mortales en las carreteras, elefantes asesinos, violencia contra las mujeres (ayer un tipo mató a su mujer por no quedarse embarazada despúes de 9 años casados, ella tenía 23, se había casado con 13 ¡! y por supuesto no sabemos si el infértil era él, pero un ser despreciable está claro que sí). La gripe aviar ha aparecido aquí de repente, parece que se está gestionando mal y aunque se ha prohibido su venta y se han sacrificado 50.000 aves, sigue avanzando porque muchos criadores comercializan a sus pollos (y la gente los compra y en  los restaurantes se ofrece), dicen que si el gobierno no les paga su valor no los matarán. No se ven pollos por Kathmandú y las otras carnes e incluso el pescado han subido un 25-35% una razón más para comer lentejitas.

Kathmandú es cada vez más Caósmandú: tráfico, ruido, contaminación... el mayor impulso para este "progreso" es el dinero que los emigrantes mandan cada mes desde el golfo Pérsico, India, Malasia...

En el santuario de Pasupathi (el crematorio a lo Benarés, muy turisteado) se ha proyectado construir un crematorio eléctrico -capaz de gestionar 3 difuntos simultáneamente- para aligerar, abaratar, no gastar tanta leña y contaminar menos el río sagrado (ja, ja) Bagmati. No se sabe si será aceptado por las familias, pero la que no quiere verlo ni en pintura es la Unesco, que dice que si lo hacen se afea el paisaje y le quitará el título de "Patrimomio" de la Humanidad. Tendrán que buscar una forma de modernizarse, en este caso con sentido -cuidar el planeta- sin cascar un mamotreto sin sentido.

Durante la guerra y posguerra se relajó, por motivos obvios, el control antidrogas y ahora están empezando a retomarlo. Nepal es exportador neto de hachís e importador del resto. En la frontera con India -muy porosa dicen siempre- cada vez pillan más gente que sube con guarrerías varias, suelen ser de clase baja, algunas ni siquiera saben lo que transportan, en los medios destacan que sube el número de mujeres detenidas (se les solía controlar menos) y sobre todo que han pillado a alguna mujer de clase media con brown sugar al que estaban enganchadas.
(Me encantó la foto, aunque sea de un centro comercial)

Ayer pillaron a un italiano Gianluigi, con 3 kilos de costo en la maleta, que llevaba un poco a las bravas, en un bajo fondo cubierto con periódicos, ¡Hermoso! Que hay perros en el aeropuerto, tiene 55 tacos supongo que no será la primera vez que lo hacía. Y van 28 este año, igual viene Juancarlos y los indultan.

Cuenta Dipesh KC que se estima que las drogas que pasaron por Nepal en 2010 generaron 2,9 billones de rupias (aquí una animalá, pero son sólo 23 millones de euros). La única droga ilegal producida en Nepal es el cannabis, que crece porsí solo en las montañas del centro, oeste y lejano oeste nepalí. Su erradicación es difícil por lo escarpado del terreno (NDT: ¿ pero alguien lo ha intentado alguna vez ?). También en el sur su cultivo se ha incrementado en distritos como Parsa, Bara, Mahotmari y sobre todo, Rolpa. De ahí se pasa a India fácilmente y de ahí a Europa y medio oriente. Uno de los puntos calientes de la exportación es Dang, donde se han incautado grandes cantidades de resina. parte de la heroína afgana también pasa por Nepal. Durante la guerra civil, los traficantes lo tenían chupao, ahora tienen que untar a policías y funcionarios, que reconocen que las cantidades son insignificantes (ellos saben mejor que nadie lo que se mueve).

Parece que quien más puede subir en las elecciones del 19 de noviembre son los monárquicos (lo tiene fácil porque vienen de abajo). Tras la guerra civil y la llegada al poder de los maoístas el país está más dividido que nunca, lo único que ha cambiado es que se ha sumado un nuevo grupo de buitres (los altos mandos maoístas) a chupar del escaso dinero público y a apuntarse al carro de la corrupción, las comisiones, las cuentas opacas etc.

La gente recuerda que todo estaba más tranquilo con la monarquía, porque bajo su bota estabán pisoteados los derechos de millones de nepalís de casta baja, de etnias minoritarias... Nepal es un mosaico de gentes e intereses y será difícil llegar a un acuerdo, pero por lo menos ahora la gente tiene derecho a reclamar lo suyo a luchar por ello, y eso para la gente bien establecida es muy incómodo, el regreso de la monarquía esconde el deseo de que vuelva la mano dura y la represión. Por su lado el rey depuesto está haciendo una campaña de imagen muy cuidada, visitando a los damnificados por las inundaciones, por ejemplo, mientras los altos cargos de los partidos viajan al extranjero y se dedican a sus trapicheos varios.

Dice Manjushree Thapa en su libro sobre Mustang: "En Nepal la gente se habla como so estuviera haciendo anuncios, pero dice cosas a medias, cuida sus palabras para revelar o esconder cosas según la audiencia. Son radicales o conservadores según les interese, no tienen una identidad pública estable. Los ecologistas pueden ser grandes empresarios para vender proyectos a agencias extranjeras, los agentes sociales cambian de bando, los que trabajan en oficinas para el desarrollo de la mujer, defienden el patriarcado en privado... Las instituciones igual, corruptas y revolucionarias al mismo tiempo sin miramientos para cambiar de un lado al otro. Te cuentan tantas versiones de la misma historia que no te puedes ni hacer idea de cual puede serla verdad... La gente se mueve por sus intereses de clase, de casta, de alianzas, deudas y vendettas... Las rivalidades ancestrales se han llevado a la política... Las elecciones democráticas, que podían haber unido a la gente para hacer un país más próspero han servido para revivir viejos enfrentamientos y cismas. La campaña llena de mentiras, retórica y promesas incumplibles... Nadie confía en nadie... Kathmandú es una ciudad glotona que sólo deja las migas para el resto del país... La sociedad sigue siendo feudal porque el poder está en unos pocos bien relacionados. Hay una jerarquía petrificada que impone las desigualdades y la falta de recursos para los de abajo, los de siempre, los nadie, las  nadie... Pero en todo este lío la gente entiende que por lo menos, puede echar a alguien del gobierno...El queso de montaña que te venden en los albergues está hecho en la ciudad...

En 1960 en Mustang operaba una guerrilla para luchar contra la ocupación china del Tíbet financiada por la CIA. Para calmar a los chinos el gobierno nepalí cerró la región y censuró cualquier noticia... A principios de los 70, los EE. UU. reconocen la República Popular China y dejan de apoyar a la guerrilla. Pero las actividades de esta continuaron más que nunca, incluso se dividió en 2 facciones. El Dalai Lama pidió un cese de la violencia y una facción lo cumplió y dejó las armas. La otra la de Gyatso Wangdui continuó, hasta que apareció el ejército y lo mató, su ropa y armas se expusieron en un parque de Kathmandú... Así que se abrió el norte de la región al turismo y se hicieron grandes planes para levantar colegios, fuentes, oficinas de policía y funcionarios... El gobierno del Panchayat dirigido por la monarquía tenía una idea monolítica de Nepal, el rey como cabeza de un reino hindú y la lengua nepalí como gran unificadora (NDT: recordemos que según que fuente se consulte en Nepal hay entre 90 y 102 etnias con lenguaje propio). El budismo se sometió al hinduismo y Nepal se consideró un gran jardín de 4 castas y 36 etnias. Se usó la escuela para evangelizar y a los funcionarios para imponer la lengua a través de los necesarios papeleos. En ningún momento se intentó reforzar la economía de cada etnia según sus peculiaridades."

Y concluye su libro con "ser nepalí es tener una identidad plagada de contradicciones".

Prachandra, el líder tocahuevos de los maoístas, ya se deja fotografiar con pañuelos de devoción "Bhol Bum", viva Bhol el dios de los animales, coquetea con India su enemigo visceral y al aque achacaban todos los males del país y hasta dice haberse pensado juntarse con los monárquicos, pero que ahora ni de coña. Total que el que parece querer hacer migas con los partidarios de la vuelta del rey es una escisión dentro del partido maoísta que aboga por una vuelta a las ideas anteriores del partido a meterse al juego democrático, en el que los mandos e han aburguesado no, se han aristocratizado hasta decir basta. Total que es la rama radical de los maoístas -que se suponen radicales, desde que se tiraron al monte y algunos pocos, siguen ocupando y pidiendo impuesto revolucionario- el único partido que está en contra de las elecciones, el que quiere aliarse con los royalistas ¿ no pega, no ? seguiremos trabajando en saber que pasa, güey.

La monarquía.

Una de las figuras históricas más importantes de Nepal, Prithvi Narayan Shah es admirado por ciertos nostálgicos, como el rey poderoso que  unificó Nepal en el siglo XVIII. ¿ Pero a cambio de qué ? Su ideario, "Divya Upadesh" sigue funcionando en la práctica. Básicamente enseña a los gobernantes trucos para perpetuarse en el poder. Crea desigualdades entre las gentes y le facilita la vida a ciertas castas (como las de los Thakuris, Magars, Gurungs, Khans etc) Sugiere que hay que dificultar el comercio entre las distintas zonas de Nepal, etc.

"Cuando Prithvi Narayan Shah murió en 1775, durante 70 años hubo una sucesión de reyes que eran menores de edad, poco inteligentes, ineptos, o las tres cosas a la vez" nos dice la escritora nepalí Manjushree Thapa en su libro "Forget Kathmandú" (que me estoy leyendo y de ahí me puse a investigar).

En 1845 llegó al poder Jung Bahadur Kunwar que se inventó la dinastía Rana que aguantó 104 años hasta que en 1951, gracias a la presión de India, Shah King Tribhuvan volvió al poder. Dos años después muere en un accidente en Suiza por ciscunstancias aún no esclarecidas. Y así llegó el rey Mahendra al poder cargándose la llegada de la democracia en Nepal, sólo unos pocos años después de que llegara a India. Se cargó al gobierno elegido en las urnas, disolvió el parlamento en 1960 e impuso el sistema de ayuntamientos (Panchayat) que consolidó un sistema despótico en que las castas superiores se repartían el poder y el dinero. Nepal se convierte en uno de los 5 países más pobres del planeta.

Birendra, hijo de Mahendra, siguió los pasos del padre, pero no se atrevió a imponerse a los deseos del pueblo. En 1990 acepta la reinstauración de un sistema democrático formal, aunque sigue manteniendo el mando del ejército, el verdadero poder en Nepal durante siglos. Un trágico 1 de junio de 2001, fue masacrado, junto con su familia, por su hijo el príncipe Dipendra, que según fuentes oficiales se suicidó después.

Así que el hermano pequeño del asesino, Gyanendra tomó el poder, y automáticamente pasó a ser sospechoso de haber maquinado toda la matanza. Gyanendra hizo todo lo posible por impedir la llegada del sistema de partidos. Causó la destitución del Primer Ministro al negarse a movilizar al ejército contra la insurgencia maoísta que estaba a punto de dar un golpe al estado de las cosas. Gyanendrá disolvió el parlamento y destituyó a otro primer Ministro y tomo control del estado en 2005. En 2006 ante el poder de la guerrilla y las protestas masivas, no tuvo más remedio que restaurar el Parlamento. Tras las elecciones, este abole la monarquía, confisca sus pertenencias y muchos de sus privilegios. Sus palacios pasan a ser museos y Gyanendra pide que se le deje tener una residencia en el país. Al final todos sus esfuerzos han sido por mantener su patrimonio y el status quo, nunca por mejorar la calidad de vida de los pueblos nepalís.
(fuente Prashaant Singh)

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