8.3.13

Día de la mujer

Hoy es el día internacional de la mujer trabajadora. Las mujeres siguen reclamando un mundo más igualitario, un trato más justo hacia ellas y un reconocimiento de sus muchas tareas en la vida, en el día a día. En India queda mucho por hacer, algunas iniciativas incluyen la de la multinacional Tata "Woman First" apoyada por el conocídismo actor Shah Rukh Khan. En Bombay se han organizado charlas y revisiones de salud gratuitas para las mujeres.

Desde amigos de Tara nos recomiendan un espectáculo en homenaje a las mujeres del mundo “FLAMENCONATYAM” (de la compañía de danza clásica de la India Sohinimosksha). El sábado 23 de marzo. 20:30h en el Museo de Antropología. Calle Alfonso XII 68,28014 Madrid.

Desde Niños de Topsia nos recuerdan:



Desde Amigos de Calcuta nos proponen un vídeo pero soy incapaz de ponerlo aquí.
Desde Fundación Vicente Ferrer nos recuerdan que en India 50 millones de niñas han muerto debido a abortos e infanticidios selectivos porque se prefiere tener hijos varones, proponen un texto un vídeo y varias entrevistas -os dejo una de muestra-:
En motivo del Día Internacional de la Mujer, Anna Ferrer, presidenta de la Fundación Vicente Ferrer, explica la discriminación que sufre la mujer en la sociedad patriarcal india. Asimismo, los testimonios de la lideresa de una comunidad y una víctima de violencia de género muestran el trabajo que está haciendo la Fundación para revertir esta situación.


Descripción de la imagen
Camina firme y organiza a su equipo sin titubear, pero mantiene siempre la empatía con la gente. Cheruvu Bhanuja es una de las activistas más conocidas de Anantapur. Desde pequeña, las charlas sobre política con su padre la empujaron a interesarse por los problemas de las castas bajas, que todavía desconocen qué es el desarrollo en la India. En el internado donde estudió con chicas tribales empezó a actuar. A los 16 años dejó el colegio para trabajar en una ONG y poco después creó la suya propia, Reds, desde donde lucha por los derechos de dos de los colectivos más vulnerables en este país: la infancia y las mujeres. A sus 43 años, ha recibido numerosos premios del Gobierno a su trayectoria, entre ellos a la mejor trabajadora social del Estado.

¿Por qué hay tanta violencia de género en la India?
El principal motivo es el patriarcado. Aquí el hombre tiene la autoridad y esto genera muchas desigualdades. Afrontar la violencia que sufren las mujeres es responsabilidad del Gobierno, pero hacen leyes que nunca se esfuerzan en implementar. Cuando se habla de derechos humanos en la India, nadie piensa en los derechos de la mujer.

¿Es el Gobierno el único responsable?
No. La solución pasa por reconocer que la violencia de género es una cuestión que afecta a toda la sociedad y no sólo a una vecina del pueblo a quien su marido maltrata. La mujer tiene que reconocerlo, pero también el resto de la comunidad. Sin embargo, el Gobierno tiene que admitir que tenemos un problema social, algo que hoy es un asunto político prioritario.

Año a año el registro oficial de crímenes contra las mujeres aumenta. ¿Cada vez hay más crímenes o se está denunciando más?
Cada vez se denuncia más. Antes las mujeres no denunciaban a sus agresores, ni legalmente ni en la sociedad. Aún hoy no saben a quién acudir cuando han sido agredidas y muchas lo esconden.

¿Por que las continúas violaciones a las mujeres dálits y tribales son silenciadas?
Las castas bajas sufren muchísima violencia sexual. La mayoría de las personas que violan a mujeres dálits son de castas altas, aunque también ocurre dentro de la misma casta. La falta de educación, de conciencia sobre sus derechos y sus problemas económicos hace que difícilmente denuncien a sus agresores. Las dálits son mujeres sin voz. Los hombres lo saben y se aprovechan de esta situación. Además, aunque les denunciaran, las castas altas tienen apoyo en las esferas política y judicial y cuentan con recursos económicos. Muy pocas denuncias acaban en condena.

¿Crees que la sociedad india es muy tolerante con los delitos sexuales?
Sí. Cuando una mujer denuncia a un hombre por violación, la sociedad al principio lo critica porque ha hecho algo malo. Con el tiempo acaban aceptándolo, piensan que es “normal” porque es un hombre y lo tratan como si no hubiera pasado nada. Él podrá casarse cuando quiera. En cambio, la mujer violada es considerada culpable y la sociedad la discrimina.

Si las violaciones a las mujeres dálits son tan frecuentes, ¿por qué la sociedad no se ha despertado antes contra esta humillación continua?
Porque hay un importante componente de casta. La brutal violación de Amanat ocurrió en Delhi, la capital del país. Ella era estudiante y pertenecía a la clase media. Las clases dominantes se sienten implicadas, pero aquí, en las zonas rurales, nadie apoya a las mujeres. Aún así, confío en que este suceso nos traiga cambios reales también a las aldeas.

El Gobierno ha endurecido bastante las leyes, aunque no están exentas de crítica. ¿Crees que las mujeres cuentan con suficiente protección legal?
En la India hay 600 leyes a favor de la mujer, pero hay que ponerlas en marcha. También es necesario modificar algunas, como la ley contra la violencia de género, que es insuficiente. En Andhra Pradesh funciona un poco mejor que en otros Estados, sobre todo debido a la creación de un cuerpo especializado en este tema. Pero queda mucho trabajo por hacer, hay juicios que en el papel deberían celebrarse en 16 días pero tardan 6 años.

En algunos casos, como violaciones que acaben con la muerte de la víctima, o en estado vegetativo, se contempla la pena de muerte.
El objetivo de las penas es reeducar a las personas y disuadir de futuros crímenes, pero no podemos olvidar los derechos humanos. ¿A cuántas personas van a matar? Además, si tardan años en aplicar la pena, ¿qué sentido tiene? En lugar de ello, se deberían hacer juicios rápidos e imponer penas más duras. En este sentido, que ya se estén celebrando juicios rápidos es una buena noticia, también porque muchas mujeres se cansan, no tienen la fuerza ni los medios para acudir cada cierto tiempo al tribunal y acaban retirando las denuncias.

¿Por qué promueves desde tu organización el trabajo en red, involucrando a la sociedad civil con la administración pública?
El Gobierno a menudo habla de los deberes de los ciudadanos, pero se olvida de velar por sus derechos, algo que las organizaciones civiles les recordamos. Defender los derechos de las personas es responsabilidad de todo el mundo.

¿Qué son los promotores del cambio contra la violencia de género?
Son mujeres y jóvenes, chicos y chicas, de las zonas rurales a quienes les decimos que tienen que analizar lo que hacen y lo que pasa en sus casas, cómo se relacionan con su familia, cómo tratan sus padres a sus madres. Para que se produzca un cambio en la sociedad, tenemos que empezar por lo que está en nuestro entorno más cercano. Cada año ponemos en marcha una campaña para saber cuántas personas han realizado cambios en sus vidas. ¡En cinco años ya son más de 7.000!

Pero además de implicar a la sociedad civil, es importante educar a quienes están en los puestos de poder, ¿verdad?
Sí. Desde mi organización hemos denunciado a muchos policías que se negaban a atender a las mujeres que acudían a comisaría. Hasta ahora he dado formación a 500 policías sobre las leyes que protegen a las mujeres, las duras situaciones a las que se enfrentan mujeres, niñas y niños y cómo tienen que atenderles cuando acuden a comisaría. Algunos salen con que también hay mujeres que maltratan a sus maridos. Si los hay, que las denuncien, pero ¿cuántos casos hay? He visto mucho cambio en la actitud de los policías. Ya hay una mujer policía en cada comisaría y ahora estamos solicitando que también dispongan de servicios psicológicos.

4 comentarios:

Neogéminis dijo...

Con tu permiso, enviaré a mis contactos el link de este excelente artículo.
Un fuerte abrazo...y feliz día!
=)

Humberto Dib dijo...

Pues feliz día a las que tanto nos soportan...
Un abrazo.
HD

MORGANA dijo...

Un artículo de lo más interesante...muy bueno.
Feliz día.

Isabel Barceló Chico dijo...

Interesantísimo artículo. Lo comparto.