1.6.13

¿ Justicia social para los sin tierra en India ?

Interesante artículo en Globalvoices sobre los sin tierra indios, escrito por Marie Bohner que trabajo con Ekta Parishad una de las organizaciones que los defiende (traducido por Magda Solari):

"Mientras que la rápida industrialización y desarrollo de la India le arrebató tierras y un modelo de subsistencia a muchas personas y el gobierno trata de conseguir un marco legal para resolver el tema de los desplazados, hay grupos activistas como Ekta Parishad que han estado haciendo una fuerte campaña por los sin tierra y los sin techo.
El grupo, cuyo nombre significa en hindi “foro de unidad”, se reunió el 15 de abril de 2013 con Jairam Ramesh, ministro de Desarrollo Rural, para ratificar un acuerdo anterior que pactaron ambas partes en octubre de 2012, después de que Ekta Parishad organizó una marcha masiva de protesta.
Se acordó la creación de un grupo de trabajo que se encargaría de diseñar las reformas necesarias para asegurar los derechos a la tierra y la vivienda, de los sin tierra y los sin techo, y de darle asistencia legal a los más desprotegidos.
India está evaluando actualmente un proyecto de ley para “proveer de una compensación justa a las familias afectadas cuya tierra fue adquirida [..] y facilitarle a esas personas lo que necesitan”, pero Ekta Parishad pelea por los derechos a la tierra de las personas que no eran dueñas de la tierra, pero cuyas vidas y sustento dependen de ella.
El traspaso de importantes recursos naturales de la India a inversionistas industriales, indios y extranjeros, contribuyó al crecimiento desenfrenado de los últimos años. Las poblaciones locales, de las cuales un 70% vive en zonas rurales y dependen de los recursos naturales para sobrevivir, fueron muchas veces desplazadas por la apropiación de tierras que se llevó a cabo sin ninguna compensación.
Las personas más pobres de la India, los dalits (invisibles) y adivasis (grupos indígenas) y sobre todo las mujeres, no son tenidas en cuenta y son además las principales víctimas de estos desarrollos.
En febrero de 2013, Sujatha Surepally nombró en un artículo de su blog al Congreso Nacional de Mujeres Dalit y Adivasi donde también se denuncia esta triste realidad:
El salón hace eco de la voz furiosa de Dayamani Barla, una activista veterana Adivasi de Jharkhand. Ella trata de unir a su gente contra la minería en Jharkhand. Alrededor de 108 compañías mineras están por destruir la vida Adivasi en nombre de la minería. Primero vinieron por el carbón, después dijeron que era por las centrales eléctricas y continuaron, y así nos empujan más y más lejos. ¿Cómo vamos a sobrevivir sin nuestra tierra? Un discurso impresionante que duró una hora. Silencio absoluto. Todos se identifican con su dolor y agonía. Y al final, ¿qué es lo que ella quiere transmitir? Humko Jeene Do! ¡Déjenos vivir en paz! Si esto es desarrollo, ¡al diablo con él!
Marchas por la justicia
Después de que se desplazó a 60 millones de personas sin ninguna compensación, entre 1947 y 2004, y que se confiscaron 25 millones de  hectáreas de tierra, activistas de Ekta Parishad, en el año 2007, organizaron Janadesh que significa en hindi “el veredicto del pueblo”. De esta marcha, de un mes de duración, participaron 25.000 personas que caminaron desde la ciudad de Gwalior hasta la capital, Delhi, para pedir por los derechos de los sin tierra. Este video, en francés enlazo la primera parte de 15 minutos, muestran Janadeshsu apoyo hindú e internacional:

 Las demandas se escucharon y se promulgaron leyes como la “Ley de derechos sobre los bosques”. En abril de 2012, Subrat Kumar Sahu comenta la ley en un artículo de la web:
El proyecto dice: “Por primera vez en la historia de los bosques indios, el Estado admite formalmente que durante mucho tiempo se le negaron sus derechos a las personas que vivían en los bosques. La nueva ley de bosques pretende no sólo enmendar esa “histórica injusticia”, sino también darles prioridad a las comunidades que viven allí, para la administración futura de los bosques. Las comunidades dependientes de los bosques que fueron desplazadas se sorprendieron gratamente por este párrafo de la ley de 2006, aunque los activistas de los derechos sobre el bosque fueron cínicos respecto a las intenciones del Estado. Muchos de ellos pensaron que la ley, aunque parecía importante, no iba a cumplirse, como tantas otras leyes de la India.
A pesar de las nuevas leyes, no se han producido grandes logros desde entonces. Debido a ello Ekta Parishad y otras 2000 organizaciones coordinaron otra vez en octubre de 2012 la Jan Satyagraha o Marcha por la Justicia, desde Gwalior hasta Delhi. En su primer día, asistieron 50.000 personas.
Este video, llamado “Actuar o morir” (en hindi, subtitulado en francés), resume las alternativas de estas personas:
Según el blog “Rexistance en Inde” (Resistencia en India):
Era difícil calcular el número de personas que marcharon, pero duró casi cinco horas el paso de la procesión (…) Cruzamos (…) algunos poblados donde la gente recibía a los manifestantes con collares de flores amarillas y naranjas y les arrojaban pétalos de flores.
Cumplir las promesas
Las peticiones de 2007 se habían concentrado en las necesidades de las comunidades rurales sin tierra, pero esta vez se amplió el espectro y se incluyó a los sin techo, se pidió por la aplicación efectiva de las leyes contra la pobreza, los medios específicos para su aplicación y finalmente el calendario preciso en que se daría cumplimiento a las demandas. El resumen de este petitorio quedó plasmado en 10 puntos acordados entre los manifestantes y el gobierno indio [fr] el 11 de octubre de 2012, y fue confirmado en una nueva reunión entre las autoridades y los manifestantes en abril de 2013.
El blog Rexistance de Inde el 31 de diciembre de 2012 informa en un artículo:
El gobierno federal está comenzando una campaña de reformas de políticas agrarias y con el fin de presionar a los gobiernos locales— ya que es su derecho la asignación de tierras— para que permitan a las poblaciones desplazadas quedarse en las tierras o las dejen buscar nuevas tierras donde puedan trabajar. ¡Y donde puedan vivir! Porque una de las cláusulas nuevas y más importantes del acuerdo consiste en la inclusión del derecho a la vivienda de toda familia pobre y sin tierra [...]. Pero Ekta Parishad no es ingenuo. Al contrario, dada la experiencia de Janadesh en 2007, en que pocas de las promesas obtenidas fueron verdaderamente cumplidas, el movimiento permanece vigilante. Hasta el punto que, luego de la firma del acuerdo, se hizo un pedido de apoyo internacional para dar señales al gobierno de que los “invisibles” no retrocederían ni un paso y que los ojos de la conciencia cívica están mirando en todo el mundo.
Las muestras de apoyo indias, europeas e internacionales se duplicaron en los últimos meses para asegurar que el gobierno indio respetara el acuerdo. Lo mismo se manifestó en una carta conjunta dirigida al ministro Jairam Ramesh, donde se le agradece su accionar desde comienzo del año y se lo alienta a continuar en ese camino.
Esperanza y cautela
El acuerdo entre Ekta Parishad y el gobierno indio representa la promesa de un nuevo paradigma para el desarrollo y la distribución de los recursos naturales en la India y quizás también en otros lugares. En vísperas de las elecciones generales de la India, es hora de actuar y de tener esperanza, pero también de no abandonar la cautela.
El 12 de abril de 2013, en un artículo de Firstpost India, el presidente de Ekta Parishad, V. Rajagopal, repitió que el movimiento pretende hacerse escuchar con claridad durante la campaña electoral que comienza ahora en la India:
El 2014 es un año de elecciones y todos los partidos políticos están elaborando sus plataformas. Nuestra intención es que la reforma de la tierra ocupe un lugar importante en sus plataformas. Estamos hablando con todos los partidos políticos. Y con la próxima elección en mente, hemos ideado un lema: Aage zameen peeche vote, nahi zameen toh nahi vote (primero la tierra, luego el voto; sin tierra, no hay voto).

1 comentario:

Neogéminis dijo...

Qué difícil se presenta conciliar los intereses de los más desposeídos con los intereses económicos de los grandes grupos!...por un lado, estas actividades significan trabajo y producción para el país, pero por el otro lado, los derechos de los individuos son muchas veces pisoteados. Debería ser el Estado quien se ponga como mediador, defendiendo el bien común y los derechos de los ciudadanos.

Un abrazo