6.1.13

El padre quiere que se sepa el nombre de la chica fallecida en Delhi tras una brutal violación.

 El caso de la chica violada y asesinada brutalmente en un autobús en Delhi va a suponer un antes y un después para muchas cosas en la sociedad india. Puede que ciertos tabús empiecen a dejar de serlo.

Por primera vez el padre de la víctima, reconoce en público que está orgulloso de su hija y no tiene pudor en publicar su nombre (la ley india prohíbe nombrar a las víctimas de agresiones sexuales, para protegerlas de la vergüenza que supone porque la sociedad estigmatiza a la víctima).

Por primera vez se focaliza la culpa en los violadores, que ya están siendo juzgados, (aunque muchos retrógrados sigan insistiendo en que las mujeres no deben salir de casa). Parece que por fin la sensibilidad social en los casos de violación empieza a cambiar.

Por primera vez los medios hablan abiertamente de lo que siente la víctima (o superviviente) y su familia.

Y esto es lo que nos cuentan los medios (en este caso la agencia efe):

El padre de la estudiante india violada y torturada en un autobús de Nueva Delhi el pasado 16 de diciembre ha revelado a un medio británico el nombre su hija, Jyoti Singh Pandey, pues considera que ello dará "coraje" a otras mujeres.
La joven estudiante de fisioterapia falleció en un hospital de Singapur pocos días después de sufrir una brutal violación el pasado mes a manos de seis hombres mientras se encontraba en un autobús, tras lo que fue arrojada del vehículo a la carretera junto con un amigo.
Hasta la fecha, su nombre se había mantenido en secreto, y los medios se referían a la víctima como "Amanat", aunque existían varias versiones.
Sin embargo, en una entrevista que publica hoy el británico "The Sunday People", el padre de la chica, Badri Singh Pandey, de 53 años, ha querido que "el mundo conozca su nombre real".
"Mi hija no hizo nada malo, murió mientras se protegía a sí misma", indicó.
"Estoy orgulloso de ella. Revelar su nombre dará coraje a otras mujeres que han sobrevivido a estos ataques. Encontrarán fortaleza en mi hija", explicó.
Badri indicó además que aunque en un principio quiso ver "cara a cara" a los responsables de la muerte de su hija, finalmente había cambiado de idea.
"Ahora solo quiero escuchar que los tribunales los han castigado y que van a ser colgados", señaló el hombre, que admitió que quiere "la muerte para los seis", a los que calificó de "bestias".
El padre de la estudiante india también reconoció a este rotativo que no tiene palabras para describir lo que tuvo que sufrir su hija durante el ataque: "Todo lo que puedo decir es que (los responsables) no son humanos, ni siquiera animales. No pertenecen a este mundo".
El caso ha conmocionado a la sociedad india y ha desatado una inusitada ola de protestas y movilizaciones en este país.
Un tribunal de Nueva Delhi imputó este sábado a cinco de los seis acusados de violar y torturar a la chica y la juez Namrita Aggarwal, del tribunal metropolitano de Saket, en el sur de la capital india, ha ordenado que los acusados, que están en prisión, comparezcan el lunes ante ese instancia.
El sexto presunto implicado en la violación tiene 17 años por lo que se encuentra recluido en un centro de internamiento para menores.
La magistrada imputó a todos los acusados por una larga serie de ofensas entre las que figuran violación y asesinato, delito este último que en la India puede ser castigado con la pena capital.

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